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Importancia de la revelación ESG y su incorporación en procesos de inversión

Algunas empresas pueden estar realizando estos cambios por la demanda de ciertos grupos de interés y no porque están verdaderamente comprometidas con el tema, señala Roberto Ballinez.
jue 24 junio 2021 12:01 AM

(Expansión) - En el pasado, las metas empresariales solían estar enfocadas exclusivamente en la maximización de utilidades y lo que sucediera fuera de la organización, en términos ambientales y sociales, pasaba a segundo plano, siempre y cuando, no afectara su rentabilidad.

El empuje de la regulación en temas ESG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo por sus siglas en inglés), así como el cambio generacional del público inversionista, han orillado a empresas, e incluso gobiernos, a transformarse. Aun en los casos donde la transformación ha sido por iniciativa propia, no han estado exentos de retos. Del lado de las empresas, menciono algunos de ellos.

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Primero. Por un lado, y pese a que el mercado reconoce que los factores ESG tienen un impacto en la gestión de riesgos de las empresas y en consecuencia en su rentabilidad, lentamente se están incorporando en la agenda de los consejos de administración.

Por otro, si las empresas desarrollan iniciativas vinculadas al impacto ambiental y social siempre serán insuficientes si no se integran en la política corporativa, en los indicadores de gestión, en la remuneración variable de los colaboradores y en la estrategia de largo plazo del negocio.

Dicho esto, en mi opinión, la “G” dentro de los estándares ESG es el elemento más importante para llevar a buen puerto la transición hacia un mundo más sustentable.

Bajo estas circunstancias, no podemos dejar de pensar que la incorporación y divulgación de los estándares ESG, en muchos casos, puede estar motivada solo por la presión de los inversionistas institucionales, de consumidores o del regulador.

En definitiva, algunas empresas pueden estar realizando estos cambios por la demanda de ciertos grupos de interés y no porque están verdaderamente comprometidas con el tema.

Segundo. Otro reto importante en esta transición es saber qué tipo de información generar, procesar y revelar. El primer paso es que las empresas aprendan a divulgar de manera transparente sus políticas internas, sus métricas y logros esperados y alcanzados. El mercado necesita información ordenada, homogénea y comparable sobre el impacto ambiental y social, algo que actualmente no tenemos.

Técnicamente hablando, sería útil contar con un mecanismo de estandarización universal de métricas, benckmarks y reporteo; para que las empresas sigan generando valor a través de su actividad, pero ahora con un modelo de negocio que adopte e implemente estándares ESG.

A la par, sería importante desarrollar mecanismos de autoregulación que garanticen que la información revelada sea fidedigna y que los procesos corporativos internos realmente generen beneficios ESG. El reto es enorme y nada sencillo.

Tercero. Del lado del público inversionista, este debe saber incorporar dicha información en su proceso de valuación e inversión, tanto para instrumentos de renta fija como variable.

El mercado necesita analistas que sepan que es un bono verde, social o sustentable; pero que también sepan valuar activos, empresas u otros entes económicos bajo estándares ESG; con el fin de construir y administrar sus portafolios de inversión.

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En un escenario donde se realice un análisis financiero incorrecto (sumándole la probabilidad de que la información ESG disponible sea de baja calidad), podríamos fomentar el crecimiento de un mercado con proyectos empresariales e instrumentos financieros con beneficios ambientales y sociales erróneos o falsos. Del lado empresarial, informar mal o no saber cómo hacerlo nos llevaría a una situación de greenwashing (o ESGwashing) y, del lado de los inversionistas (públicos y privados), hacer valuaciones erróneas generaría investmentwashing.

Si bien debemos evitar ambas situaciones, ya que sin duda debilitarían el proceso de transición hacia una economía sustentable y baja en carbono, es justo decir que el mercado aún está en el camino para saber cómo determinar el costo de incluir los estándares ESG o no en sus decisiones de inversión.

Encuestas hechas recientemente en diversos países han revelado que muchos inversionistas no creen en los reportes ESG de las empresas. El problema es justo el planteado aquí: generación de mala información y limitada capacidad de análisis. Pocas personas saben del tema y, frecuentemente, las empresas describen y reportan evaluaciones meramente cualitativas, más que datos numéricos.

¿Cómo puede el mercado asegurarse si una empresa realiza adecuadamente su operación bajo estándares ESG y revela correctamente sus resultados? Afortunadamente, dentro del mercado se están formando los eslabones de una cadena de valor que trabajan para este fin.

Existen aquellas empresas que están construyendo estándares de divulgación, marcos de referencia y cuestionarios (TCFD, SASB, GRI, CDP, entre otras); están los agregadores de datos (Bloomberg, MCSI, Refinitiv y más), los auditores (EY, KPMG, PWC y Deloitte) y, por último, los evaluadores que generalmente son agencias calificadoras de valores que están incorporando estos temas en su análisis crediticio o simplemente generando reportes de segunda opinión útiles para el público inversionista.

El objetivo de todo esto al final es que cualquier participante del mercado (empresas, inversionistas, reguladores, etc) sepa cómo emprender el camino hacia la sustentabilidad tomando decisiones basadas en criterios claros, verificables y comparables; y que le permitan valuar correctamente tanto una política sustentable particular como un instrumento financiero, evitando el greenwashing y el investmentwashing.

Conocer e incorporar los estándares ESG, en nuestro día a día, es un buen negocio para todos; ya que impulsaría la innovación, la productividad, la rentabilidad e incluso podría abrir nuevas oportunidades de financiamiento.

Nota del editor: Roberto Ballinez es Director Ejecutivo senior de Deuda Subnacional e infraestructura en HR Ratings. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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