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¿Saben los emprendedores jóvenes lidiar con el fracaso?

Los empresarios de experiencia saben bien que construir una corporación sólida y resistente toma tiempo y esfuerzo, considera Guillermo Fournier.
vie 04 febrero 2022 11:59 PM
¿Saben los empresarios jóvenes lidiar con el fracaso?
Toda persona que inicia un proyecto novedoso merece saber que es altamente probable que lidie con inconvenientes, contratiempos, y derrotas; superar la adversidad forja el carácter, señala Guillermo Fournier.

(Expansión) - Gran parte de la generación joven ha crecido con la idea inculcada por sus padres de que cualquier meta propuesta en la vida es alcanzable siempre y cuando se imprima el suficiente esfuerzo para obtenerla. Me parece que esta concepción es sumamente motivadora, aunque pasa por alto una verdad inalienable, por lo cual, corre el riesgo de convertirse en una falacia que comprometa el sentido de superación y la noción de éxito.

Lo cierto es que, el trabajo duro y la perseverancia son dos elementos indispensables para lograr los objetivos que nos planteamos en la vida; por supuesto, la ambición es importante, pero si no va acompañada de empeño, constancia y pasión, difícilmente conseguirá materializarse en resultados concretos.

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Pues bien, tanto en los negocios como en el mundo profesional, esta cualidad de la generación contemporánea ha supuesto una afrenta para la nueva camada de emprendedoras y emprendedores. La expectativa por obtener resultados inmediatos ha traído consigo una enorme frustración entre empresarios emergentes que, ante el primer fracaso, abandonan toda causa legítima.

Quizá esto pueda parecer increíble para los viejos emprendedores que conocen bien el largo y sinuoso camino que significa impulsar un negocio de valor. Los empresarios de experiencia saben bien que construir una corporación sólida y resistente toma tiempo y esfuerzo.

No obstante, la mayoría de la gente joven tiene una limitada tolerancia ante la frustración. No vislumbran que la ruta hacia el ascenso rara vez es lineal y, casi siempre está repleta de subidas y bajadas. La perseverancia es la clave del éxito; quien se desespera ante una serie de caídas no tiene madera de emprendedor.

El mismo Thomas Alva Edison, a pesar de su genio fuera de serie, fracasó cientos de veces antes de alcanzar el éxito. Ejemplos como el suyo hay miles, los milagros casi nunca se suscitan; trabajar duro y sin descanso es la verdadera fórmula para lograr nuestras metas. La suerte es una aliada, pero, cuando hay iniciativa, se halla mucho más fácilmente.

Ya lo decía el gran pintor español Pablo Picasso: “la inspiración existe, pero nos tiene que encontrar trabajando”. En este orden de ideas, es fundamental prepararse para los retos del futuro, aunque, para ello, es menester ubicar cuáles son los principales desafíos por enfrentar.

En primera instancia, la apatía amenaza con convertirse en un verdadero problema; la indiferencia, sin duda, es un mal que nos aqueja, y hace falta comprender que debemos involucrarnos en las propuestas y soluciones que impactan a nuestra comunidad.

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En segundo plano, debemos asimilar que el fracaso es inevitable. Es decir, toda persona que inicia un proyecto novedoso merece saber que es altamente probable que lidie con inconvenientes, contratiempos, y derrotas. Superar la adversidad forja el carácter y nos convierte en líderes capaces de sobrellevar tiempos de crisis.

Más aun, el fracaso, a menudo, se vuelve un excelente mentor que nos enseña muchas lecciones. Cuando los éxitos son sostenidos, son pocas las enseñanzas que se obtienen; en cambio, en situaciones de turbulencia, el aprendizaje es inigualable. Ningún mar en calma hizo experto a un marinero; caerse y levantarse mil y una veces es parte del ciclo del emprendimiento.

Temer al fracaso es temer al éxito; quien nunca se equivoca es aquel que nunca intenta nada nuevo. Aprender a equivocarse es aprender a emprender. Intenta cada día algo nuevo, sin miedo al error, y sin miedo al fracaso. La experiencia es aquello que obtienes antes de siquiera necesitar de ella. Emprende, aprende y transforma.

Nota del editor: José Guillermo Fournier Ramos es docente en la Universidad Anáhuac Mayab. Vicepresidente de Masters A.C., asociación civil promotora de la comunicación efectiva y el liderazgo social. También es asesor en comunicación e imagen, analista y doctorando en Gobierno. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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