Pero no todo está perdido porque el anhelo de las personas en convertirse en un creador de contenido sigue en aumento y en este 2023 se prevé que sí superará los 104.2 billones de dólares. Esto no quiere decir que exista un contradicción, sino más bien nos está mostrando una evolución y tranformación de esta industria que intenta consolidarse, en donde los creadores de contenido ya están entendiendo que todos su ingresos no pueden depender solo del influencer marketing o pago por vistas de la plataformas, es decir un tercero ajeno a ellos, por eso se centran en diversificar sus ingresos a través de fidelizar a sus comunidades.
Se podría decir que estamos pasando del Creator Economy al Community Economy o Economía de la Comunidad, y es que en esta era, el creador no puede estar enfocado en monetizar a través de las marcas o las plataformas, sino a través de sus comunidades y, como consecuencia, el creador que no logre fidelizar su comunidad y no la mantenga activa no podrá subsistir. Para esto es necesario tomar las siguientes cuatro acciones:
1. Conocer sus comunidades
Hoy en día los creadores tienen que sumergirse dentro de sus comunidades para entender sus intereses, gustos y necesidades, de esta manera podrán clasificarla en subcomunidades agrupadas por temáticas. Al tenerlo claro podrán crearles experiencias, productos o servicios que les permita monetizar a través de una relación mucho más fuerte de lo que se había visto hasta el momento, ya que las audiencias dejan de estar en plataformas prestadas y es el creador quien tiene que adueñarse de ellas.
2. Diversificación de negocios
Únicamente monetizar las comunidades a través del contenido no es suficiente, para poder fidelizar las comunidades tenemos que entender que hay que diversificar los ingresos a un 360 y por eso vemos que los creadores que han podido seguir liderando, son los influpreneurs que, además de la monetización de contenido, empezaron a crear productos o servicios físicos o digitales, desarrollando más talentos. Por ejemplo, algunos se convirtieron en conferencistas, escribieron libros, fundaron e inviritieron en compañías, crearon nuevos formatos para plataformas más tradicionales, experiencias pop ups o nuevos negocios que responden específicamente a las nuevas necesdidades de monetización de las comunidades.
3. Aprovechar nuevas herramientas
Un creador de contenidos vive en un burnout porque, conforme pasa el tiempo, su trabajo exige mucho más conocimiento y acciones, ya que salieron de crear un video semanal de YouTube a crear contenido para cinco plataformas (YouTube, Facebook, Instagram, Twitter y Tik Tok) en las que no basta con un un solo video, y deben asistir a eventos, cumplir con contratos comerciales, escribir libros, crear conferencias, educar su talento. Ahora deben empezar a crear nuevas maneras de ingresos, como ser empresarios, crear productos de educación; en fin, una cantidad de artistas que ha sido imposible para una sola persona llevarlo a cabo.
Sin embargo, hoy pueden acceder a tener equipos que los ayuden a estructurar y desarrollar todos estos modelos de negocio. También tienen acceso a herramientas como el Chat GPT, que aunque muchos dicen que vino a acabar con los creadores de contenido, yo lo veo más bien como un aliado que les puede ayudar a investigar temas y tendencias, ayudar a optimizar el manejo de su tiempo en un momento que ya no se dan abasto.