En las últimas décadas, se ha observado una crisis en el modelo neoliberal, que ha llevado al resurgimiento de movimientos populistas tanto de derecha como de izquierda en todo el mundo. El fracaso de la economía global para generar un crecimiento equitativo y sostenible, y la creciente desigualdad económica y social, han sido algunos de los factores que han contribuido a esta crisis.
Los movimientos populistas de derecha, como el brexit en el Reino Unido y la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, han apelado a la frustración y el miedo de las personas ante la globalización y la inmigración, promoviendo políticas proteccionistas y nacionalistas. Por otro lado, los movimientos populistas de izquierda, como el surgimiento de Podemos en España y de Bernie Sanders en Estados Unidos han criticado la desigualdad y la explotación del capitalismo, promoviendo políticas de justicia social y económica. En cualquier caso, el resurgimiento de estos movimientos populistas ha tenido un impacto significativo en la política y la economía global.
El choque geopolítico entre Occidente y Rusia ha sido un tema recurrente en los últimos años. A raíz de la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, se ha intensificado la tensión entre Rusia y Occidente, y se han impuesto sanciones económicas y diplomáticas mutuas. Además, las relaciones han sido afectadas por la intervención de Rusia en el conflicto en Siria y las acusaciones de interferencia en elecciones extranjeras. A pesar de estos desafíos, algunos países europeos, como Alemania y Francia, han tratado de mantener un diálogo con Rusia para abordar temas de interés mutuo, como el control de armas y la cooperación energética. Sin embargo, sigue siendo incierto el futuro de las relaciones entre Occidente y Rusia, y su impacto en la geopolítica global.
Se ha presentado un nuevo conflicto entre las civilizaciones de Oriente y Occidente. Debido al cansancio que ha generado el dominio de Estados Unidos, no solo en el ámbito comercial y financiero, a través del patrón dólar, sino también culturalmente, varias potencias orientales y economías emergentes han comenzado a reaccionar de manera violenta y agresiva.
Durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, la economía de México ha experimentado altibajos. En el primer año de su mandato, se registró una contracción del PIB y una caída en la inversión extranjera directa. Sin embargo, a medida que avanzó su administración, la economía comenzó a recuperarse gradualmente. A partir del 2021, a pesar de los desafíos económicos provocados por la pandemia de covid-19, México ha mostrado una recuperación importante en la economía. No obstante, persisten preocupaciones sobre la falta de inversión y el aumento de la deuda pública, así como sobre las políticas económicas y sociales del gobierno que podrían afectar la confianza de los inversores.