Como resultado de esta tendencia, destacan tres preocupaciones vinculadas a la gestión de estas soluciones:
1. La nueva era de la IA
En los últimos meses, tanto líderes empresariales como inversores y consumidores hemos sido testigos del rápido auge de la IA generativa. Miles de millones de dólares han sido invertidos en estas aplicaciones, siendo el desarrollo de medicamentos y las codificaciones de software los casos de uso más financiados. En este sentido, debemos reconocer el potencial de este tipo de herramientas para impulsar la productividad y los resultados positivos no solo para los stakeholders sino para la sociedad, como es el caso de las innovaciones en los tratamientos de atención médica.
Al mismo tiempo, ha surgido el temor de que la IA pueda afectar negativamente a la fuerza laboral; sin embargo, la última edición del estudio CEO Imperative Series —realizado por EY a nivel global— encontró que más de la mitad de los directivos encuestados considera que el impacto de la IA que reemplazará a los humanos, se verá compensado por los nuevos roles y las oportunidades profesionales. Lo anterior refleja la importancia de impulsar carreras tecnológicas para los jóvenes y desarrollar habilidades y conocimientos técnicos para los profesionistas, con la finalidad de que estén a la vanguardia e incrementen su valor en el futuro.
2. La importancia de un marco normativo
También existen riesgos sociales y éticos que inquietan a los CEO y que son inherentes al futuro alimentado por la IA, desde los ciberataques hasta la desinformación y las falsificaciones. Asimismo, surge la preocupación de que no se esté haciendo lo suficiente para manejar las consecuencias negativas tanto para la comunidad empresarial como para la sociedad en general.
Es indiscutible que los responsables políticos y los reguladores tienen un papel importante que desempeñar a la hora de establecer normas y límites para el uso de la IA generativa. Cabe señalar que los CEO también ejercen un rol fundamental para lograr que la comunidad empresarial se involucre en las implicaciones éticas de la IA y el impacto de su uso en áreas clave de la vida, como la privacidad. De cara a estas preocupaciones emergentes, es recomendable que los CEO diseñen estrategias de monitoreo, anticipación e inversión para maximizar los beneficios actuales y futuros que la IA puede aportar a sus negocios.
3. Los desafíos digitales de la sostenibilidad
A medida que los inversionistas, reguladores y la sociedad demandan mayor transparencia ambiental, social y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), las empresas ven en la IA un acelerador del progreso en esta dirección; sin embargo, los líderes de negocio muestran inconsistencias en la asignación de capital para las prioridades de sostenibilidad. Esta discrepancia refleja el desafío continuo de equilibrar las ganancias a corto plazo con la creación de valor sustentable a largo plazo.