Todos tenemos alguna historia conocida de alguien que perdió dinero al invertir. Desde la anécdota del vecino que entró a una tanda y nunca le pagaron, hasta las historias de terror de personas que confiaron su dinero en lo que creía que era una institución seria, pero que no fue así y perdieron su patrimonio. Estas historias se quedan grabadas en nuestra memoria y cuando nos enfrentamos a tomar una decisión relacionada con invertir nuestro dinero, regresan rápidamente a nuestra mente y es aquí donde nuestra percepción negativa se intensifica. Sin embargo, es un hecho que con esta mentalidad perdemos de vista el beneficio que tenemos al invertir. Recordemos que, si solo nos enfocamos en el riesgo, que muchas veces es infundado, no obtendremos ninguna ventaja de la inversión.
La realidad es que estas experiencias son mucho menos recurrentes comparadas con las historias de éxito. Además, generalmente van acompañadas de uno de los grandes mitos en las inversiones: una inversión exitosa es volverte rico de la noche a la mañana.
Para derrumbar este mito tan peligroso es necesario entender que el principal objetivo de una inversión es proteger tu dinero, es decir, hacer que tu dinero no pierda valor. Para esto lo único que necesitas es que tu dinero crezca más rápido de lo que crecen los precios, o como comúnmente se conoce, más que la inflación.
Nuestro cerebro siempre tratará de evitar lo negativo: evitar perder. Pero existe un enemigo muy grande que tenemos ante nosotros y la gran mayoría de las personas no logra verlo. Este enemigo aparece cuando guardas tu dinero sin hacerlo crecer (ya sea en el banco, en el colchón o en tu cartera). Puedes tener la sensación de que de esta forma no pierdes, pero no te das cuenta de que cada día que pasa tu dinero te alcanza para menos, cada día estás perdiendo.
Ahora bien, ganarle a la inflación debe ser lo mínimo que debes buscar en una inversión, pero ¿cuál es el máximo? o ¿qué tanto puedo buscar sin tomar grandes riesgos? Es aquí donde entra el segundo de los grandes mitos: las inversiones son complicadas y para expertos.