Las dos son válidas, sin embargo, creo que es mejor aprender a complementarlas, por ejemplo en cuestión de las redes sociales hay que estar conscientes que existen influencers patrocinados por marcas, lo que podría generar sesgos en sus recomendaciones, por lo que para evitar tomar una decisión basada en la opinión de una persona que le pagan por hablar bien de un producto, es importante que nos informemos mejor, hacer una investigación, comparar precios y opiniones y no dejarnos llevar por tendencias o moda, este tipo de comportamientos impulsivos podría llevarnos a mermar nuestras finanzas, ya hablando de algo más grave. Recordemos que las vidas que nos pintan en redes no siempre son reales y querer aparentar sale caro.
En el caso de inversiones sería algo similar, sí es importante saber que en este medio la toma de decisiones de forma oportuna es primordial, pero si es posible hay que darse el tiempo de analizar los instrumentos para darnos cuenta si realmente el valor del mismo tienen un soporte fundamental o está mayormente impulsado por especulaciones, podríamos por ejemplo -sin necesidad de profundizar-, ver cuánto ha crecido en ventas y EBITDA en los últimos años, analizar las expectativas para la industria en los próximos 5 años o preguntarle a Google las últimas noticias de la compañía; con acciones tan simples como estas puedes darte una mejor idea del instrumento, hay que recordar que en el momento de elegir un instrumento de inversión no solo se trata de compañías que den excelentes rendimientos, sino que también vayan alineadas a los valores que predicamos o que nos sintamos identificadas con ellas.
Mi intención no es espantarlos, ni que hagan una tesis antes de cada decisión, eso sería definitivamente ineficiente, pero me gustaría ayudarlos a una mejor toma de decisiones, no solo a nivel financiero, sino que aprendamos que no siempre lo que vemos que le está funcionando a los demás nos debe funcionar a nosotros, bien dice mi mamá “de la moda lo que te acomoda” y creo aplica para todo.
En conclusión, no nos dejemos llevar, por lo menos en decisiones importantes, hay que meditar las consecuencias que nos podrían traer decidir a partir de ciertas “recomendaciones”, por ejemplo, el querer darnos una vida con lujos para aparentar “ser tan feliz como…”, o “ir a las vacaciones perfectas de …”, o “traer la bolsa que usó…”, esa forma de decidir no es rentable para casi nadie, de igual forma en finanzas hay que conocernos bien, ya que no todos tenemos la misma aversión al riesgo o el mismo capital, por lo que considero que lo mejor es hacer o comprar lo que se acomode de forma más óptima con nosotros.
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Nota del editor: Alejandra Vargas es analista bursátil en Grupo Financiero BX+, financiera y un poco contadora, practica patinaje sobre hielo, yoga y le gusta leer libros de varios temas. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.
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