Las inversiones en capital de riesgo como las que hacemos los venture capitalists tienden a ser inversiones sin liquidez, al invertir en una startup, los fondos y quienes invierten con nosotros, sabemos que ese dinero tardará 3 (o más) años en rendir frutos. La llegada y sofisticación de los mercados secundarios cambian la percepción y hacen que el mercado se convierta aún más en un tablero estratégico. El proceso de inversión, valuación y salida a bolsa se complica aún más y pasa de inversión, a venta en mercado secundario, a adquisición o IPO.
¿Cómo funcionan los fondos de mercado secundario? A grandes rasgos se puede decir que lo que estos hacen es crear fondos para comprar el equity de un fondo primario en una empresa (quien hizo la inversión en una etapa temprana en el start up), antes de que esta llegue a su maduración total, al punto de venta o al famoso IPO. ¿Pero por qué lo hacen? Porque al comprar este equity adquieren parte en empresas que ya están probadas, que ya han demostrado rendimiento y crecimiento sostenido, eso nos ayuda a los fondos y a nuestros inversionistas a obtener liquidez y ganancias en menos tiempo, también muchas veces logran tener descuentos en la valoración inicial de la empresa. Al final lo que todos ganamos es acortar los plazos de inversión y de retorno de capital a nuestros inversionistas.
De las guerras de valuaciones a la táctica y estrategia: Hubo un momento en el que las altas valuaciones eran vistas como el indicador principal de éxito. Levantar fondos a una valuación elevada se consideraba un logro en sí mismo. Sin embargo, la realidad nos ha demostrado que más allá de las cifras en papel, lo que realmente importa es la capacidad de una empresa para crecer de manera sostenible y generar valor real para sus inversionistas. Ejemplos de empresas que crearon un frenesí de inversión para luego implosionar sus valuaciones sobran, quizá siendo uno de los más icónicos fracasos el de la empresa de coworking Wework,, su incapacidad de llegar a un exitoso IPO y la subsecuente caída en su valuación generaron al final la quiebra de una empresa que por un momento pareció el unicornio de oro.
Con la madurez del ecosistema de inversión en Latam y el capital que se ha invertido los últimos 15+ años, estamos observando que empresas que están teniendo breakthroughs tecnológicos, es decir algo que no pueda ser replicado fácilmente o que en poco tiempo puedan obtener una masa crítica del mercado captando usuarios que carecían de algún servicios en cierta región, hacen más fácil que el desarrollo sea comprado por una empresa más grande, o que puedan ser atractivas en el mercado secundario.