Ante esta realidad, las autoridades aduaneras han comprendido la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos, invirtiendo en la digitalización de sus sistemas para optimizar la gestión y garantizar el cumplimiento de las regulaciones fiscales y comerciales. Esta implementación de tecnologías avanzadas, conocidas como TradeTech, ha permitido automatizar procesos, reducir la burocracia y acelerar los tiempos de procesamiento de productos en las fronteras.
Entre las innovaciones más destacadas se encuentran los sistemas automatizados de aduanas, los sistemas electrónicos de ventanilla única y las plataformas para la presentación electrónica de declaraciones aduaneras y el pago de impuestos.
En particular, los sistemas de ventanilla única permiten a las empresas y a los importadores/exportadores presentar toda la documentación requerida en un único punto de entrada, simplificando y agilizando el proceso aduanero, lo que no solo mejora la eficiencia, sino que también proporciona mayor transparencia en las transacciones, crucial para reducir el riesgo de fraude y de pagos indebidos.
Según el estudio Tax disruption and international trade de PWC, alrededor de 134 autoridades aduaneras de todo el mundo han adoptado diversas tecnologías para facilitar estos procesos, incluyendo herramientas para la solicitud electrónica de permisos, certificados de origen e, incluso, y para la gestión de medidas sanitarias y fitosanitarias, esenciales para la regulación de productos agrícolas y alimenticios.
Perú, México y Costa Rica lograron avances particularmente significativos con la aplicación de Blockchain al sistema aduanero a través de un proyecto piloto realizado con el BID y Microsoft, llamado CADENA, que utiliza esta tecnología para mejorar la seguridad y la eficiencia de sus acuerdos de reconocimiento mutuo (ARM) aduaneros y de sus programas de operador económico autorizado (OEA).
Beneficios y retos de la digitalización de las aduanas
Para las organizaciones, la digitalización de los procesos aduaneros ofrece una serie de beneficios tangibles. En primer lugar, mejora la transparencia, lo que facilita la trazabilidad de los productos y la visibilidad en tiempo real de las operaciones aduaneras. Además, permite una mayor eficiencia en las cadenas de suministro y la logística, reduciendo los tiempos de espera y los costos asociados al cumplimiento de las normativas.