América Latina, en particular, ha experimentado un auge en la cantidad de intentos de ciberataques dirigidos a dispositivos móviles. Según el Panorama Anual de Amenazas de Kaspersky , entre agosto de 2023 y julio de 2024, se registraron 3.9 millones de intentos de ciberataque en la región, lo que representa un incremento del 70% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta alarmante cifra, que equivale a más de siete intentos de ataque por minuto, refleja la creciente vulnerabilidad de los dispositivos móviles y la urgencia de implementar medidas de seguridad más robustas.
El caso de México es particularmente preocupante. Según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en el primer semestre de 2024, el número de usuarios de banca móvil en el país alcanzó los 61 millones, lo que representa un aumento del 11% en comparación con el año anterior. Este incremento en el uso de aplicaciones bancarias resalta la necesidad urgente de aumentar la concienciación y la educación en materia de ciberseguridad, ya que a medida que más personas dependen de sus dispositivos móviles para realizar transacciones bancarias, también aumenta el riesgo de que sean víctimas de ataques cibernéticos.
Amenazas más comunes y brechas de seguridad
Entre las amenazas más comunes están los malware bancarios, el phishing y las aplicaciones fraudulentas. Estos ataques suelen estar diseñados para capturar información sensible, como contraseñas, números de tarjetas de crédito y otros datos personales.
Un ejemplo de ellos es el uso de troyanos bancarios que se ocultan detrás de aplicaciones aparentemente legítimas pero que, en realidad, están diseñadas para capturar contraseñas y otros datos sensibles en segundo plano, entre los que destaca Grandoreiro, creado en Brasil y con alcance global, que opera bajo un modelo de Malware-as-aService, es decir, cuenta con socios locales a los que vende el acceso para que lo usen en diferentes ciberataques.
Asimismo, las aplicaciones de préstamos fraudulentos representan un riesgo significativo. Estas apps que ofrecen préstamos rápidos y sencillos utilizando el móvil como garantía, bloquean el acceso al dispositivo si el usuario no cumple con los pagos, dejando a las víctimas sin la capacidad de acceder a sus teléfonos y forzándolas a pagar el préstamo bajo coacción.
A pesar del aumento de los ciberataques, muchos usuarios de dispositivos móviles no son plenamente conscientes de los riesgos a los que se enfrentan. De hecho, un alto porcentaje de ellos no utiliza medidas básicas de protección, como la autenticación de dos factores para acceder a sus cuentas bancarias. Incluso, tienden a evitar las actualizaciones de software, lo que los deja expuestos a vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por atacantes. Asimismo, instalar aplicaciones de fuentes no verificadas o conceder permisos excesivos a las aplicaciones agrava aún más el problema.