Nos ubicamos en 1941, en el contexto de la Operación Barba Roja, la campaña militar de la Alemania nazi para invadir la entonces Unión Soviética. Los denominados Ejércitos de Sur reciben la orden de asegurar el flanco derecho, por lo que este grupo, que permanecía en Ucrania, se asienta en Kiev como paso preliminar de su avance hacia Moscú. Desde su asentamiento en Ucrania, Alemania implanta las leyes raciales y operan la labor de exterminio de opositores a través de tres grupos: los einsatzgruppen o los grupos de localización y exterminio de grupos políticos, raciales y colectivos sociales; la OUN-B o Unión de Nacionalistas Ucranianos y, en tercer lugar, el propio gobierno de Ucrania. En esta labor se eliminó a más de 100,000 personas entre el 20 y el 29 de septiembre de 1941.
En 1942, la situación social al interior de Ucrania se tornaba peligrosamente tensa. El incumplimiento de las promesas de independencia, aunado a las rígidas leyes impuestas por el gobierno alemán, obligaron a la redefinición de las estrategias de vínculo con los nacionales ucranianos. Una estas acciones fue la creación de un torneo de futbol, en el cual participan equipos militares nazis con la participación de un solo equipo ucraniano, cuyo objetivo era generar adhesiones a los nacionalistas ucranianos afines a la Alemania nacionalsocialista.
El equipo ucraniano participante era el FC Start de Kiev. Dado que todos los equipos de este país habían sido eliminados, una gran cantidad de jugadores estaban en situación de pobreza grave, incluyendo a quienes estaban en situación de calle. Un panadero de origen alemán y fanático del Dínamo de Kiev, de nombre Josef Kordik, comienza por casualidad a reclutar a jugadores de los equipos proscritos e inicia con el portero del Dínamo, Trusevych y otros jugadores de su rival, el Lokomotiv Kiev. A Trusevych le seguirán entre otros Mykola Trusevych, Mikhail Svyridovskiy, Nikolai Korotkykh, Aleksei Klimenko, Fedir Tyutchev, Mikhail Putistin, Ivan Kuzmenko y Makar Goncharenko del Dinamo, y Vladimir Balakin, Vasil Sukharev y Mikhail Mielnizhuk del Lokomotiv.
Su participación en el torno no podría ser más contundente, pero a la vez más peligrosa. El 7 de junio de 1942 se enfrentan al Rukh y lo vencen por un marcador de 7 a 2; ganarán por 6 a 2 a un equipo militar húngaro y posteriormente a un equipo militar por 11 a 0; luego a un equipo del ferrocarril militar al que ganan por 9 a 0; al PGS por 6 a 0. Alertadas por la calidad del equipo, las autoridades alemanas enfrentan al FC Start con el MSG Val húngaro, un equipo profesional y el Start los vence por 5 a 1 y en un segundo partido vuelve a ganar el Start al MSG por marcador de 3 a 2.
Para tratar de eliminar el fenómeno del equipo ucraniano, las autoridades alemanas enfrentan al Start con el equipo Flakelf, combinado de miembros de la Luftwafe y el Start vence al equipo alemán por marcador de 5 a 1. En un último intento por vencer al Start, los alemanes organizan un último partido con el Flakelf el 9 de agosto de 1942. El tristemente legendario partido de la muerte.