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El sistema operativo, el gran reto para que Google aproveche a Fitbit

Analistas dicen que al adquirir Fitbit, Google ganará músculo en hardware aunque, su gran reto será posicionar y fortalecer su sistema operativo Wear OS.
mar 29 octubre 2019 01:56 PM
Fitbit
El diseño recuerda en un inicio al del Apple Watch.

Google confirmó la compra de Fitbit, por 2,100 millones de dólares, lo cual podría fortalecer su división de hardware y ayudar a llevar los servicios y apps de la firma a las manos de nuevos usuarios y avanzar en su estrategia de “cómputo ambiental”, cuyo objetivo es lograr poner sus plataforma en cada vez más equipos conectados entre sí.

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Pero aunque analistas describen, la aún posible transacción, como una acción “ganar-ganar”, el gran reto para Google será fortalecer su sistema operativo en wearables, pues hasta el momento, su desarrollo Wear OS no ha tenido el éxito deseado y no lo tiene en gadgets propios, si no licenciados.

Tras la compra la tecnológica de Mountain View conformó que usará Wear OS para los nuevos equipos y los desarrollos que busque en el frente de los vestibles de ahora en adelante.

“Fitbit tiene la masa crítica de usuarios con engagement que Google no tiene en esta categoría. Comprar Fitbit le daría un equipo in house para estos devices y es un tipo de gadget que se alinea a la visión de Google, pero el reto y la pregunta están en el sistema Wear OS. Sí, la compra establece a Google como jugador competitivo en wearables, pero aún no cuentan con un sistema operativo creíble para la categoría”, advierte Frank Gillet, analista senior de la consultora Forrester, en entrevista.

Gillet agrega que el otro gran reto para Google será integrar a Fitbit como startup a la cultura de una gran empresa; sin embargo, sopesa que la decisión de Google por un software para vestibles va más allá de una decisión para un solo producto, pues implica el aceptar que Wear OS no fue exitoso; sin embargo, el analista considera que inclinarse por el sistema operativo de Fitbit podría ser una mejor opción, pues esto le puede brindar acceso a una base instalada de usuarios de la marca y a un mercado consolidado, por lo menos en el segmento de trackers de salud.

 

La labor de Google se debería centrar en invertir en convertir esos trackers en relojes inteligentes más sofisticados que puedan competir con Apple Watch, Galaxy Gear, las ofertas de Huawei o Xiaomi, y así consolidar su estrategia de cómputo ambiental.

“Google puede invertir en investigación y desarrollo para elevar la barra y calidad de los smartwatches de Fitbit y mantener también sus trackers. Tienen la cultura tecnológica para crear un reloj competitivo con el mercado si lo deciden”, dice Gillet.

A la fecha Apple cuenta con 26.8% del mercado global de wearables, seguido de Xiaomi con 13.5% y Fitbit en tercero con 8%, según datos de la consultora IDC.

“Competir con Apple, Samsung, Huawei y otros a este nivel eleva la base tecnológica de Alphabet como empresa así como sus recursos financieros”, advierte Julie Ask, también analista de Forrester.

En años anteriores Google ha logrado aceptar que si alguno de sus productos no funciona en el mercado puede cancelarlo y optar por adquirir activos de otras firmas o hacer alianzas para fortalecerlos, como cuando adquirió la operación de HTC en 2017 por 1,100 millones de dólares, para nutrir desde casa el desarrollo de su smartphone Pixel, del cual recientemente se lanzó la cuarta generación.

En su más reciente reporte de resultados, dichas estrategias han reflejado sus frutos pues actualmente, la división de “otras apuestas” que incluye a Pixel, fue una de las que mostró más crecimiento; pasando de 146 millones de dólares en ingresos a 155 millones de dólares, entre el tercer trimestre de 2018 y el mismo periodo de 2019.

 

Fitbit, el más beneficiado

Al ver la fotografía del mercado de wearables, Julie Ask destaca que de ocurrir la compra Fitbit, la startup sería la más beneficiada económicamente, pues esto podría poner fin a sus problemas económicos.

“Fitbit salió a bolsa después del lanzamiento de Apple Watch en 2015 y aunque en ese momento se competía mucho por precio en la categoría, hoy hay que competir con algo más sólido en tecnología y frente al líder que es Apple”, proyecta Ask.

La firma, con base en San Francisco, ha expuesto problemas financieros desde 2015 y en su más reciente reporte de resultados, referentes al segundo trimestre de 2019, mostró pérdidas por 69 millones de dólares y bajó sus expectativas para el cierre del año.

Para Google, la compra puede contribuir a que la firma escale en posiciones frente Apple, líder de la categoría de wearables, pues dado el alcance de marca y usuarios ya instalados de Fitbit esto le permitiría sumar nuevos usuarios en el negocio de wearables, el cual se proyecta que siga creciendo a doble dígito hacia 2022 y que gane terreno, incluso sobre los fitness trackers.

Al cierre de 2018, Apple Watch lideró la categoría de wearables a nivel global con 46.2 millones de unidades vendidas de los 172.2 millones de unidades colocadas en el año, por todas las empresas de esta vertical, según datos de IDC.

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