Así es la nueva gama de chips Qualcomm
En el CES 2026, la empresa dejó claro que el verdadero motor de la nueva ola tecnológica no es solo la Inteligencia Artificial, sino los semiconductores que la hacen posible.
Uno de sus anuncios más importantes fue Snapdragon Ride Next, un chip pensado para los automóviles del futuro. Lo relevante no es solo su potencia, sino que permite que un solo procesador se encargue tanto del sistema de entretenimiento del coche como de las funciones de asistencia al conductor, como el frenado automático, el mantenimiento de carril o los sensores de seguridad.
Antes, estas tareas requerían varios módulos electrónicos distintos; ahora pueden vivir dentro de un mismo chip. Esto hace que los autos sean más baratos de producir, más eficientes y con tecnología avanzada incluso en modelos de gama media y económica.
En este nuevo escenario, los sensores como el Light Detection and Ranging (LiDAR), que permiten a un vehículo, robot o dron “ver” el mundo en tres dimensiones, no están siendo desplazados, pero sí están cambiando de papel. Aunque cada generación de sensores ofrece mejoras graduales en precisión, tamaño y consumo de energía, el avance decisivo ocurre en los semiconductores que procesan su información.
Esta integración de funciones dentro de un solo semiconductor también hace posible algo que Qualcomm llama “IA embodied”, es decir, Inteligencia Artificial que no depende de la nube, sino que funciona directamente dentro del vehículo. El auto “ve, piensa y decide” en tiempo real usando sus propios sensores y su propio procesador, lo que, de acuerdo con la empresa, se traduce en una conducción más segura y experiencias digitales más inteligentes para el conductor y los pasajeros.
En el terreno del Internet de las Cosas, Qualcomm presentó nuevos procesadores diseñados para que la IA funcione directamente dentro de cámaras, sensores, drones o sistemas industriales, sin necesidad de enviar todo a centros de datos. Chips como DragonWing Q7 y Q8 están pensados para que la información se procese en el mismo dispositivo.
Esta misma lógica se aplica a la robótica. Con el nuevo procesador DragonWing iQ-10, Qualcomm busca convertir a los robots en sistemas inteligentes completos. Este chip reúne el poder de cálculo, la capacidad de interpretar imágenes, procesar información de sensores y tomar decisiones, todo dentro de un solo componente. Así, desde la visión de la empresa, un robot ya no es solo una máquina con partes móviles, sino un sistema capaz de aprender, adaptarse y trabajar de forma autónoma.