En 2026 busca convertirse en algo más cercano a un sistema operativo cultural, donde los creadores no solo publican, sino que producen, distribuyen, venden y gobiernan sus propios universos.
Mohan indicó que los creadores ya no son sólo generadores de contenido, pues ya producen series con calidad televisiva y construyen formatos pensados para comunidades específicas, no para audiencias masivas indiferenciadas. YouTube no los presenta como talentos emergentes, sino como empresas de medios en plena forma.
“YouTube es el epicentro de la cultura. Nuestros creadores están reinventando el entretenimiento y construyendo las empresas de medios del futuro, y seguimos siendo el mejor lugar para que desarrollen un negocio. YouTube tiene la escala, la comunidad y las inversiones tecnológicas para liderar la industria creativa en esta nueva era”, señala Mohan en su carta.
En ese modelo, la televisión deja de ser un canal y se vuelve una pantalla más. Según Nielsen, YouTube lidera el tiempo de reproducción en EU desde hace casi tres años, una cifra que la empresa utiliza para reforzar una idea provocadora, donde el prime time lo define una notificación.
La plataforma además quiere ser también una infraestructura educativa informal, especialmente para jóvenes. Datos de la empresa señalan que el 93% de los adultos jóvenes en EU dicen que YouTube les ayuda a aprender nuevas habilidades.
Además, Mohan apuntó que pagaron en cuatro años, más de 100,000 millones de dólares a los creadores de contenido, y que sólo en 2024, destinaron 55,000 millones de dólares al PIB de EU, lo que generó casi medio millón de empleos.
“Los usuarios acuden a YouTube para sumergirse en los momentos culturales más importantes. Quieren ver la acción del Super Bowl desde la primera fila con creadores como Jesser y Kay Adams, la cobertura completa de la alfombra roja de los Óscar y la intensa experiencia de la comunidad de fans que rodea el lanzamiento de un álbum de BTS . Lo ofrecemos todo”, precisó Mohan.
Otra de las funciones que destacó el ejecutivo fue YouTube Shopping, enlaces directos, acuerdos de marca reciclables y monetización persistente que convierten los contenidos en una fuente de ingresos viva.