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Revista Digital
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El smartphone distrae tanto que ajusta la experiencia de ver cine

En una reciente entrevista, el actor Matt Damon señaló que la industria del cine se está transformando para satisfacer la necesidad de gratificación inmediata por parte de las audiencias.
lun 19 enero 2026 04:30 PM
Netflix y otras plataformas de streaming reescriben la fórmula del cine y hay un responsable: el scroll
La gente cada vez asiste menos a las salas de cine. Según datos del Observatorio Audiovisual Europeo correspondientes a mediados de 2025, la reducción de espectadores fue del 8.8% respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, si se compara con el último año antes de la pandemia (2019), la diferencia es del 32%. (Antonio Diaz/Getty Images/iStockphoto)

Matt Damon hizo evidente una verdad incómoda sobre el cine en la actualidad: la gente no pone atención y es necesario adaptar las narrativas para las audiencias que inevitablemente voltearán al celular durante una película, ya sea aquellas dirigidas para las salas de cine o para las plataformas de streaming.

Durante una entrevista en el podcast The Joe Rogan Experience en la que también estuvo presente Ben Affleck, el actor detalló que “la forma estándar” en la que se hace una película de acción es con tres grandes escenas repartidas a lo largo de los tres actos del filme, siendo la última la más atractiva y, en muchas ocasiones, con el mayor presupuesto al tratarse del final.

Sin embargo, en la actualidad ese formato ya no es funcional para retener la atención de los espectadores y es por ello que las plataformas de streaming solicitan una nueva escena de acción en los primeros cinco minutos de inicio porque su prioridad es “que la gente se quede” en el producto.

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Las declaraciones de Damon, además de mostrar los cambios del cine como arte en tiempo real, señalan la falta de atención que tiene la audiencia hoy en día para productos audiovisuales largos. Incluso comentó que Netflix solicita que se repita “la trama tres o cuatro veces en el diálogo porque la gente está en sus teléfonos mientras mira”.

De hecho, las cifras respaldan esta transformación, pues la gente cada vez asiste menos a las salas de cine. Según datos del Observatorio Audiovisual Europeo correspondientes a mediados de 2025, la reducción de espectadores fue del 8.8% respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, si se compara con el último año antes de la pandemia (2019), la diferencia es del 32%.

Para el doctor Carlos Mendiola, director asociado del departamento de medios y cultura digital del Tec de Monterrey, el cine, como otras industrias audiovisuales, “debe adaptarse a los nuevos hábitos de consumo de la gente”; sin embargo, eso no significa que haya perdido la batalla por la atención de los usuarios.

El especialista es consciente del impacto del smartphone en la experiencia de ver cine y si bien afirma que “una buena película mantiene la atención de los espectadores sin distracciones, los usuarios ya están acostumbrados a vivir con otro tipo de estímulos al mismo tiempo”.

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La lucha por la atención

Aunque Damon no culpó a una plataforma en específico, resaltó el fenómeno de la pérdida de atención, y las empresas de streaming también son conscientes de ello. Leo Khede, director senior de Ad Sales para Latinoamérica en Netflix, aceptó a Expansión que “la atención es un recurso escaso” en la actualidad, algo que las cifras y las investigaciones académicas respaldan.

De acuerdo con un metaestudio que revisó 71 investigaciones sobre el tema, publicado por la American Psychological Association , el uso de videos de formato corto, popularizados por plataformas como TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts, tiene una asociación significativa con el deterioro de diversos procesos cognitivos y de la salud mental, tanto en jóvenes como en adultos.

También señala que los usuarios con mayor exposición a estos insumos tienden a mostrar una menor capacidad para mantener la atención sostenida en tareas que no ofrecen una gratificación inmediata.

En el grupo de edad de 18 a 29 años, según cifras de SlickText , el 22% de los encuestados que usan smartphones admitieron revisar su dispositivo cada pocos minutos, mientras que el 36% de los millennials afirman que pasan dos o más horas por día laboral mirando sus teléfonos para acceder a las redes sociales, enviando mensajes de texto a sus amigos o jugando, entre otras actividades.

Para explicar este fenómeno, los investigadores recurrieron a la teoría de Groves y Thompson, la cual indica que la exposición repetida a contenido rápido y altamente estimulante genera habituación, haciendo que el cerebro se desensibilice ante tareas más lentas y esforzadas (como leer o resolver problemas). Al mismo tiempo, se produce una sensibilización hacia las recompensas inmediatas del algoritmo, reforzando la impulsividad.

Algoritmos hechos para captar tu atención

Para nadie es una novedad que el objetivo principal de las plataformas de videos cortos es captar la atención. Los investigadores señalan que el diseño de los algoritmos está pensado para estimular el sistema de recompensa del cerebro, proporcionando una gratificación instantánea y recompensas de contenido impredecibles.

Además, el ciclo continuo de deslizar la pantalla y recibir contenido emocionalmente estimulante a partir de contenido personalizado, genera un bucle de refuerzo que contribuye a patrones de uso habitual y a una mayor dependencia emocional de las interacciones digitales. Como referencia, los datos de SlickText afirman que el 52% de los adolescentes pasan largos periodos de tiempo sentados en silencio, con sus teléfonos inteligentes, mientras están con amigos.

La investigación señala que las plataformas utilizan características distintivas, como la reproducción de un solo video en pantalla completa y el infinite scroll (desplazamiento infinito) para maximizar el compromiso del usuario y minimizar las señales naturales de parada, es decir, los momentos que invitan a dejar de usar la aplicación.

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Dichas características son responsables de que el espectador se enganche durante horas, pues pueden provocar una distorsión del tiempo, donde las personas permanecen despiertas o conectadas más tiempo del que pretendían originalmente sin depender de la edad o el nivel de “madurez cognitiva” del usuario.

Todo eso es algo que las plataformas conocen, pues construyen sus algoritmos con base en datos. Las empresas de streaming, señala Mediola, “tienen mucho más claro qué tipo de contenido vemos, qué tanto nos detenemos o dónde lo hacemos (...) y su objetivo es conservar a los usuarios, pues compiten contra cualquier otra cosa en la que las personas deciden darle su tiempo”.

No todo el contenido te estimula constantemente

Si bien la investigación señala que con estas narrativas tan cortas el cerebro se desensibiliza ante tareas más lentas o incluso puede llegar a generar ansiedad cuando no se utilizan las aplicaciones, también detalla que su impacto no es uniforme en toda la población.

Factores como el tiempo de uso de dichas plataformas, el uso general de múltiples aplicaciones de videos cortos o problemas de salud mental preexistentes pueden considerarse como factores relevantes para el impacto de tales formatos sobre la atención de los usuarios.

En términos de cine, Mendiola comenta que el contenido, ya sea en cine o televisión, entendido como un arte o una propuesta artística se puede resistir en cierta medida y estándares, aunque dependen de la inversión financiera que haya tenido, pues a más dinero necesario en la producción, tendrá mayores expectativas de rentabilidad.

Por su parte, Affleck se mostró esperanzado respecto a que no existe una sola fórmula para generar buenas historias que capten la atención del espectador o que esta dependa de la estimulación constante. Como ejemplo, destacó la serie Adolescencia, la cual fue reconocida tanto por la crítica como por los altos niveles de audiencia que tuvo en Netflix: “No hizo nada de eso y es jodidamente brillante”.

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