El impacto se siente con más fuerza en los mandos medios, o sea gerentes, coordinadores y líderes de equipo encargados de medir productividad y resultados en esquemas híbridos.
Desde su experiencia, la promesa de eficiencia no es automática, ya que la tecnología puede reducir de forma muy clara los tiempos de ejecución de procesos, pero aclara que eso no siempre se traduce en valor de negocio inmediato.
“No existe todavía una correlación directa entre eficiencia técnica y beneficio real si no hay intervención humana en la validación”, señala el especialista.
Aunque algunas consultoras como Gartner, que en su informe AI-augmented work, habla de mejoras de 30% a 40% en eficiencia operativa cuando se integran copilotos o agentes bien definidos, Malfatti señala que el factor humano es el que realmente aumenta la productividad de las organizaciones.
Además, otro reto al que se enfrentan las compañías es que las oficinas dejaron de ser únicamente espacios físicos para convertirse en nodos de coordinación.