Hace unos años los usuarios más jóvenes de la banca buscaban tener que ir menos al banco, pero durante los últimos años otras prioridades toman un papel más relevante, entre éstas la ciberseguridad. En otras palabras, ahora se trata de transformar la protección digital en dinero, lealtad y valor de marca.
Las aplicaciones móviles son el principal punto de contacto entre los usuarios y sus bancos, un estudio de Ipsos señala que 7 de cada 10 mexicanos realizan pagos y consultas desde su app bancaria, superando las visitas a sucursales para la mayoría de las operaciones cotidianas como consultar saldo o hacer transferencia, pero esta adopción se ve mermada por riesgos digitales.