Durante años, el valor principal del evento consistía en el rating televisivo y el impacto publicitario asociado. Hoy, el verdadero retorno se mide en picos de streaming, crecimiento de suscripciones y monetización del catálogo histórico de los artistas.
El artista encabezó uno de los escenarios mediáticos más grandes del mundo sin abandonar el español como lengua principal de su repertorio.
La competencia entre este tipo de servicios no se centra únicamente en quién aloja la música, sino en quién logra convertir los momentos culturales en ciclos prolongados de engagement. Y para la industria musical, el ascenso de Bad Bunny al escenario más visto del deporte estadounidense confirma la globalización del español y el regguetón.
En paralelo, y transmitido simultáneamente en directo durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Bad Bunny, el “All-American Halftime Show” de Turning Point USA con Kid Rock atrajo a 6.1 millones de espectadores simultáneos en su canal de YouTube el domingo por la noche.
El espectáculo, que comenzó después de la conclusión de la primera mitad del Super Bowl, comenzó con un mensaje de apoyo al fallecido conservador Charlie Kirk.