La crisis global de memoria amenaza con impactar directamente en el bolsillo de los gamers. Aunque las consolas de última generación llevan varios años en el mercado, el precio no solo no baja (como históricamente ocurría a mitad de ciclo) sino que sigue subiendo y hay un claro responsable: el auge de la inteligencia artificial y la creciente demanda de memorias avanzadas.
¿Por qué la IA consume memoria y cómo está afectando a la industria de consolas?
La IA requiere enormes cantidades de memoria de alto rendimiento para entrenar y ejecutar modelos. Los centros de datos que desarrollan IA generativa están absorbiendo una porción cada vez mayor del suministro global, lo que reduce la disponibilidad para otros sectores, incluyendo consolas, PCs y smartphones.
De acuerdo con TrendForce, los costos de la DRAM para consolas podrían crecer en promedio un 30%, lo que implicaría un aumento de precio aproximado de 10% a 15% hacia el tercer trimestre del año. La consultora también ajustó su previsión de envíos globales de consolas para 2026 con una caída estimada de 4.4%, debido a que la memoria representa una parte desproporcionada del costo total del hardware.