Uno de los conceptos más reveladores de la conversación fue el de la “pirámide de datos”, pues en la cima está la información más valiosa, la que se captura en entornos reales, específicos y con tareas concretas.
Más abajo aparece material más abundante, como video generalista o registros de humanos ejecutando tareas.
“Lo que tratamos de hacer es usar datos de esa capa superior, muy mínimos y muy específicos para lo que queremos resolver, y apalancarnos tanto como podamos en modelos preentrenados y en otras partes de la pirámide”, explicó Deepak Pathak, CEO de Skild AI.
La idea puede sonar técnica, pero para cualquier negocio tiene implicaciones inmediatas, pues entrenar un robot útil no depende de acumular cantidades infinitas de información, sino de saber qué datos sirven para una tarea concreta y cuáles sólo introducen ruido.
En Tesla, por ejemplo, la experiencia de la compañía en conducción autónoma ha sido útil para entender qué tipo de datos son útiles para aprender y cómo extraerlos, una lección que ahora trasladan al desarrollo de su robot humanoide, Optimus.
Arnaud Robert, CEO de Hexagon, lo planteó de forma muy concreta al explicar que, cuando registran una operación, no sólo capturan lo que ve el robot, sino “una vista completa de 360 grados de cómo se realiza la tarea en ese entorno”.
Pues uno de los retos en los robots que despliegan y que se enfocan en la industria médica es no poder predecir con exactitud las condiciones del entorno, ya que puede haber interferencia de luz, personas atravesándose frente a la máquina, objetos colocados unos centímetros fuera de lugar o cambios pequeños en la superficie que alteran por completo el desempeño del sistema.
Ese tipo de detalles explica por qué la robótica comercial ha avanzado más lento de lo que durante años prometió Silicon Valley. El problema no era sólo lograr que la máquina caminara, sino conseguir que siguiera funcionando cuando alguien se cruza en su camino, cuando el objeto está mal colocado, cuando la luz cambia o cuando el piso no es el que el ingeniero imaginó.