Aunque Vázquez aseguró que el modelo no transgrede la Ley de Movilidad, al tratarse simplemente de una “herramienta digital para solicitar el servicio”, la realidad es que en espacios como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), las concesiones vigentes establecen que solo ciertos operadores pueden ofrecer servicio.
Tanto Uber como MX Taxi se negaron a ofrecer detalles concretos sobre cómo se resolverá este punto.
Más allá del discurso de colaboración, la alianza revela un modelo híbrido que evita una integración total. MX Taxi conserva su autonomía, su base de datos y su identidad como servicio concesionado. Un caso similar ocurrió en Cancún, donde inDrive se alió con la empresa Caribe Taxi Exprés para poder operar de manera pacífica en la terminal aérea.
“No hay subordinación. Los taxistas no forman parte de Uber ni de su base de datos”, subrayó Vázquez.
Mundial 2026 es el catalizador
Uno de los principales motores de esta alianza es la Copa del Mundo 2026, que tendrá como sedes a la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, junto con ciudades estadounidenses y canadienses. Para Uber y Mx Taxi, el evento presionará la capacidad de la infraestructura de movilidad.
“Millones de personas visitarán la ciudad y queremos que puedan moverse de forma rápida y confiable”, señaló Olmo.
Pero Guillermo Malpica, director de AlianzaIn, organización que engloba a plataformas como Uber, DiDi, Rappi e inDrive, el conflicto va más allá de resolver la movilidad para la justa deportiva y radica en que las reglas de operación no se actualizaron a la par del mercado.
“Nuestra regulación es obsoleta, es previa a la existencia de las plataformas digitales. Eso genera incertidumbre operativa y deja todo a interpretación”, señala.
Hasta el momento, el gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, solo ha dicho que busca reorganizar la operación del transporte en el AICM, aunque no hay una conclusión sobre cómo sucederá.