De acuerdo con el estudio “SúperApps: El Nuevo Motor de Inclusión Financiera en México”, elaborado por DiDi y The Competitive Intelligence Unit (The Ciu), más de 19.5 millones de mexicanos ya utilizan servicios financieros digitales, una cifra que delata el punto de inflexión en el que se encuentra el sistema financiero nacional.
Del banco a la app
Este cambió se favorece de la creciente conectividad, pues México cuenta con más de 100 millones de internautas y una penetración de smartphones superior al 96%, de acuerdo con cifras compartidas por Ernesto Piedras, director general de The Ciu.
En ese terreno, las superapps han encontrado una ventaja difícil de replicar por la banca tradicional y es que ya forman parte de la rutina. Cada transacción, cada pedido y cada trayecto se convierte en un punto de contacto que fortalece la relación entre el usuario y la plataforma.
Las cifras de DiDi revelan que mientras un usuario visita una sucursal bancaria menos de una vez al mes, interactúa con una superapp más de 20 veces mensuales, integrando las finanzas en su vida cotidiana.
“El sistema financiero ya no está migrando, ya cambió”, señaló Alejandro Escobedo, responsable de la estrategia financiera de DiDi. “Durante décadas pensamos que la inclusión dependía de abrir más sucursales; hoy vemos que el acceso está siendo habilitado por la conectividad y los ecosistemas digitales”.
De acuerdo con el estudio, uno de cada tres adultos en México conoce los servicios financieros digitales y, de ellos, 55% ya los utiliza activamente, lo que equivale a más de 19.5 millones de personas operando fuera del modelo bancario tradicional.
El avance ocurre en un país marcado por profundas desigualdades financieras, el estudio revela que en el norte del país, el acceso a servicios financieros alcanza cerca de 84%, mientras que en el sur ronda 67%, una brecha de más de 16 puntos porcentuales. A esto se suma la desigualdad de género, 80.9% de los hombres tienen acceso a servicios financieros, frente a 72.8% de las mujeres.