Hacia 2028, el creador de ChatGPT prevé invertir 121,000 millones de dólares en capacidad de procesamiento para la investigación en torno a la IA, además de gastar 85,000 millones de dólares ese mismo año, un nivel de pérdida que superaría a cualquier otra empresa pública.
Por otra parte, los ingresos hasta el momento no son representativos. OpenAI, por ejemplo, cuenta con diversos niveles de suscripción para que los usuarios asuman los costos de inferencia (resultados que dan sus productos como chatbots), pero la adopción no ha sido masiva y la compañía lo ha padecido.
En este sentido, el vocero de la startup declaró que su enfoque se basa en ofrecer soporte a usuarios gratuitos porque esta estrategia contribuye a una mayor difusión de su tecnología, además de que a través de este modelo también pueden obtener ingresos de los usuarios mostrándoles publicidad.
Anthropic se posicionó como una opción viable para clientes empresariales y así obtiene ingresos. Sin embargo, ambas siguen apostando por rondas de financiación privadas para obtener recursos y mantener el desarrollo de sus productos.
Cabe resaltar que la salida a Bolsa de este tipo de empresas será un hecho histórico en los mercados, pues representaría un importante cambio en las normas que rigen la captación de fondos, ya que los banqueros buscan modificar dichas reglas para dar cabida a las grandes cantidades de efectivo que requieren.
De hecho, el Nasdaq anunció recientemente que permitirá a las empresa que cotizan por primera vez incorporarse a su índice con mayor velocidad, señala el WSJ, esto con el objetivo de tener acceso a un mayor volumen de capital.