De cara a este escenario, Levine propone volver a lo que él considera básico, es decir, identificar una necesidad concreta y construir a partir de ahí.
El problema como punto de partida del negocio
Durante su participación en el Yucatech 2026, Levine insistió en que el punto de partida de cualquier empresa debe ser el problema, no la solución. A su juicio, muchos fundadores fallan porque priorizan la tecnología o la novedad, sin validar si alguien necesita lo que desarrollan.
"Si empiezas con la solución, podrías estar construyendo algo que a nadie le importa, y eso es frustrante", advirtió. El emprendedor explicó que el problema actúa como una "Estrella del Norte" que reduce las desviaciones y aumenta las probabilidades de éxito.
Como ejemplo expuso el caso de Waze. En 2006, Levine y su equipo detectaron que la falta de información confiable sobre el tráfico en tiempo real era una falla cotidiana en la movilidad urbana. En ese momento, los sistemas de navegación dependían de mapas estáticos y actualizaciones poco frecuentes, lo que dejaba a los conductores sin herramientas para reaccionar ante accidentes, cierres o congestión.
Frente a ese vacío, optaron por una solución en la que lugar de invertir en infraestructura propia o bases de datos cerradas, se enfocará en un modelo colaborativo en el que los propios usuarios alimentan la plataforma.
Según Levine, esa decisión definió el rumbo del negocio, pues en el modelo actual cada interacción aporta información que mejora el servicio y refuerza su utilidad para otros usuarios, lo que genera un ciclo continuo de valor.
Este enfoque no resulta exclusivo de Waze, sino que forma parte de una lógica que otros gigantes tecnológicos han aplicado en distintos sectores, como Amazon, que construyó su valor a partir de la interacción entre compradores y vendedores, o Facebook, donde el contenido depende de la actividad de sus usuarios.
Para Waze, ese enfoque permitió escalar sin los costos tradicionales de la industria y, al mismo tiempo, generar una experiencia diferenciada frente a otros servicios de navegación.
Con esa base, la plataforma desarrolló un modelo de negocio que combina datos y publicidad. Aunque es gratis para los usuarios, Waze genera ingresos mediante anuncios geolocalizados que aparecen durante la navegación, así como por la comercialización de información agregada sobre movilidad.