Para ese entonces, Apple estaba seguro de que Intel ya no le podía ofrecer dichas características y su determinación no fue un error, ya que a partir de entonces, la empresa de chips entró en una debacle financiera y perdió terreno en la fabricación de semiconductores, frente a competidores como TSMC.
“Apple solía usar nuestros chips, pero ahora diseñan los propios. Hemos perdido a un cliente y no somos la voz líder en IA”, aceptó Pat Gelsinger, entonces director ejecutivo de Intel, en entrevista con Expansión en 2023.
Ahora, el negocio de Intel Foundry (encargado de la fabricación de chips) parece haber alcanzado el momento que Apple esperaba, pues además de que se lleva a cabo en las plantas de la empresa ubicadas en Estados Unidos, también cumplen con algunas condiciones de rendimiento que busca el fabricante del iPhone.
Por ejemplo, en la actualidad Intel produce sus chips propietarios en el proceso 18A, un nodo de 2 nanómetros cuyo símil solo está disponible en Taiwán, a cargo del líder de la industria TSMC. Sin embargo, se espera que la empresa estadounidense evolucione hacia un proceso todavía más pequeño, lo que resulta atractivo para los fabricantes de dispositivos.
Dentro de este proceso, Intel también incluyó innovaciones clave, como RibbonFET, una nueva arquitectura de transistores que permite un empaquetado más ajustado y una conmutación más eficiente para mejorar el rendimiento y eficiencia energética, además de PowerVia, un sistema de suministro de energía por la parte trasera que mejora el flujo de energía y la entrega de señal.