No es el único gasto que ha sumado para adaptarse al calor, también prueba accesorios como la “sombrilla” para el celular y otros similares que consigue en la calle por alrededor de 20 pesos. Además, compró mangas para proteger sus brazos del sol por 30 pesos, un rociador de agua para mantenerlas húmedas y una botella de agua fría que siempre lleva consigo.
El equipo que falló era un Oppo con apenas unos meses de uso. No era viejo; el problema era el calor y la forma en que el sol le pegaba directo desde el tablero. Baudelio subió las ventanillas, encendió el aire acondicionado y acercó el celular a la ventilación, minutos después, el aparato reaccionó.
“A veces resulta complicado que no se sobrecalienten, porque además del calor hay que traerlos conectados para que no se queden sin batería”, dijo.
Una semana después, otro trayecto confirmó que no se trataba de un caso aislado. Samuel, conductor de DiDi, me llevó por un recorrido de 14 minutos cuando su iPhone también se apagó por la temperatura. Faltaba poco para llegar al destino, por lo que empezó a soplarle al dispositivo y me pidió indicaciones. A diferencia de Baudelio, él no tenía otro equipo, así que tomó un trapo húmedo y lo colocó sobre el teléfono. A una calle del destino, el aparato volvió a encender. “Es la segunda vez hoy. No se puede trabajar así”, comentó.
El costo de mantenerse en marcha
Ambos coincidieron en que manejar con temperaturas altas resulta pesado, pues además de las fallas técnicas, el cansancio aparece más rápido y a veces provoca somnolencia, por eso hacen pausas. El ingreso de ambos ronda entre 1,000 y 1,500 pesos diarios, antes de descontar gasolina. Baudelio agrega que si la pausa se alarga, el ingreso baja a unos 800 pesos.
Pero el efecto del calor no se limita a la incomodidad. Según Caminos y Puentes Federales, las temperaturas extremas dentro del vehículo afectan la conducción, el exceso de calor o frío incrementa los errores al volante y, en consecuencia, los accidentes. Disminuye la atención, la capacidad de asimilar información y la agudeza visual, lo que aumenta el tiempo de reacción ante imprevistos.