Sin embargo, fue claro al expresar a sus inversionistas que “no esperaran nada” respecto a la posibilidad de volver a comercializar sus chips en China, pues al no poder tener presencia, los planes están centrados en los países donde tienen operaciones.
“No tengo ninguna expectativa, que es la razón por la que ponemos toda nuestra orientación, todos nuestros números y todos nuestros análisis con expertos en no invertir nada, no esperar nada”, dijo Huang.
A pesar de ello, no todo fue negativo, pues resaltó que tienen interés y ansia de volver a China si las condiciones mejoran. “Estaríamos encantados”, reconoció. “Tenemos muchos clientes allá, tenemos muchos socios y hemos estado allí durante 30 años”.
La semana pasada, Huang fue parte de los líderes empresariales que acompañó a Trump a la reunión con el presidente chino Xi Jinping, pero el tema de los chips no ocupó un lugar central en la conversación.
De hecho, el único avance significativo fue la aprobación por parte de los Estados Unidos y el Departamento de Comercio para permitir las ventas de chips H200 a Alibaba, Tencent, ByteDance y JD. Sin embargo, el gobierno chino no ha permitido la entrada de dichos chips.
No obstante, el crecimiento para la compañía no se detiene. En sus previsiones para el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027, Nvidia espera que los ingresos alcancen los 91,000 millones de dólares, con una variación del 2%.