“Hay picos de consumo antes del partido y durante el medio tiempo, sobre todo en horarios de tarde-noche y fines de semana”, señala con base en el conocimiento que les han dejado otros eventos deportivos.
Los restaurantes, en especial los de ‘comida indulgente’, registran incrementos sostenidos, mientras que los supermercados digitales impulsan la venta de botanas, bebidas y productos de conveniencia. De acuerdo con la experiencia previa de Rappi, durante eventos deportivos, estas categorías pueden crecer hasta 40%, algo que prevén sucederá en el Mundial 2026.
“En eventos deportivos ya hemos visto incrementos de hasta 40% en categorías como botanas y bebidas, lo que evidencia cómo el entretenimiento y el consumo digital están completamente conectados”, asegura Ramírez Arenas.
Sin embargo, el consumo no se limita a lo evidente, pues la plataforma reveló que detecta aumentos de hasta tres veces en productos como gel para el cabello antes de los partidos, lo que sugiere que el evento también impacta rutinas personales.
Categorías como farmacia, supermercado y tiendas de especialidad son otras de gran alcance, y actualmente representan el 27% del consumo digital en la plataforma, por lo que se espera que también aumenten en el Mundial, aunque Rappi no especificó cuánto.
Datos de Uber Eats ayudan a dimensionar cómo estos patrones se reflejan a nivel local. En Monterrey, por ejemplo, el consumo refleja dinámicas similares a las que anticipa Rappi: picos concentrados en horarios específicos, con el domingo como el día de mayor actividad y una ventana crítica entre las 12:00 y las 17:00 horas.
Tan solo en esa ciudad, los usuarios pidieron cerca de tres millones de tacos en un año, una cifra que ilustra la escala que puede alcanzar la demanda en contextos de alta concentración.