Hace un mes, el presidente rotatorio de Huawei, Xu Zhijum , mandó un mensaje contundente al mencionar que las medidas estadounidenses obligaron a la evolución tecnológica de su país, algo que no se habría dado de otra manera y por lo cual estaban agradecidos.
“Si Estados Unidos no hubiera presionado a nuestro país, a nuestras empresas y nuestra industria, no habríamos hecho algo así”, dijo Zhijun sobre su nuevo enfoque de fabricación de chips que la empresa presentó a finales de mayo. “Pero también estamos agradecidos con EU por permitir que nuestra cadena de valor de semiconductores creciera realmente”.
Esta perspectiva no solo la tienen las empresas en China, sino también las grandes firmas del sector, como Google , cuyo director de Inteligencia Artificial, Demis Hassabis, reconoció a inicios de año que el gigante asiático está tan solo a “unos meses” de distancia de las capacidades estadounidenses.
Durante una entrevista, Hassabis señaló que los modelos de IA chinos están más cerca de las capacidades estadounidenses y occidentales “de lo que quizá pensábamos hace uno o dos años (...) Quizás sólo estén atrasados unos meses en este momento”, comentó, algo que resonó también en palabras de Jensen Huang, CEO de Nvidia, quien igualmente aceptó la situación de forma pública, aunque él desde la industria de los chips de IA..
“Estados Unidos ha basado su política en la suposición de que China no puede fabricar chips de IA”, comentó el ejecutivo. “Eso siempre fue cuestionable y ahora claramente es un error. La pregunta no es si tendrán IA, porque ya la tienen”.
(Con información de AFP)