¿Por qué está pasando esto? La respuesta está en los semiconductores. La memoria y el almacenamiento se han encarecido de forma acelerada en los últimos meses, y ese componente pesa cada vez más dentro del costo total de fabricar laptops, celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos. Detrás de ese encarecimiento está la disputa por la capacidad de producción de chips de memoria entre la industria de consumo y los centros de datos de inteligencia artificial, un negocio mucho más rentable para los fabricantes que abastecer computadoras o teléfonos inteligentes.
El resultado es una oferta más reducida de memoria para dispositivos de consumo y aumentos de entre 20% y 30% en el costo de estos componentes respecto al año pasado, de acuerdo con cifras de IDC.
El caso Apple
Un caso que ilustra el fenómeno es el de Apple, que en junio de este año anunció que subiría los precios de varios de sus productos más populares, entre ellos la MacBook y el iPad, citando el aumento en el costo de los chips de memoria y almacenamiento provocado por la demanda de inteligencia artificial.
Fue así como la marca aumentó 100 dólares el costo de la MacBook Neo, su modelo de entrada, que pasó de 599 a 699 dólares; el iPad más económico subió de 349 a 449 dólares, y el iPad Mini alcanzó los 599 dólares.
La lectura del mercado en aquel momento fue que si una compañía con el poder de negociación y la solidez financiera de Apple no pudo absorber el costo, es una señal de que ningún fabricante de dispositivos que requieran chips de memoria está exento de trasladarlo al consumidor final.
Para el comprador mexicano que este trimestre se siente más confiado que nunca en comprar en línea, y que ve en la tecnología una de sus categorías prioritarias de gasto para el regreso a clases, el mensaje es doble: hay más ofertas, más canales y más disposición a comprar, pero también hay que estar preparado para pagar más por el mismo producto que el año pasado.
La propia AMVO reconoce esta tensión al recomendar a los comercios mantener consistencia operativa, generar propuestas de valor accesibles y optimizar la información de sus catálogos, incluso pensando en que la inteligencia artificial, la misma tecnología que está encareciendo las laptops, es también la que cada vez más consumidores usan como asistente para comparar precios y encontrar la mejor oferta.
Con información de Octavio Torres.