Para Samuel Malave, Creative Insights Manager de Getty Images, una de las principales dificultades que enfrentan las empresas con la IA es que sus competidores pueden utilizar las mismas herramientas para producir contenido similar.
Las compañías, asegura, están bajo presión para vender más y hacer más con menos recursos, por lo que la generación de imágenes con IA puede parecer una respuesta evidente.
“Producir el doble de contenido no significa necesariamente que vas a tener el doble de resultados, especialmente si ese contenido se ve igual al de todos tus competidores”, dijo en entrevista para Expansión.
Getty Images encontró que 86% de los consumidores considera que las imágenes son un factor importante al elegir un producto, mientras que 72% señala que los elementos visuales influyen directamente en lo que compra.
Por eso, el riesgo para las marcas no está únicamente en que una imagen “se vea falsa”, sino en que el consumidor deje de confiar en lo que está viendo. Además, existen riesgos legales, pues una imagen generada por IA puede reproducir elementos protegidos, como logotipos, personas o lugares, sin que la empresa tenga necesariamente autorización para utilizarlos. Por eso, reducir el costo de producción no significa eliminar todos los costos asociados con una campaña.
La IA también puede vender, depende de cómo se use
Pero la evidencia no apunta a que los consumidores rechacen automáticamente cualquier imagen creada con inteligencia artificial. Una investigación de Stylitics y Aha Studio, que encuestó a 411 compradores encontró que 71% no pudo distinguir entre imágenes reales y generadas con IA cuando la calidad era alta. Además, 60% reaccionó de manera neutral o positiva cuando se le informó que estaba viendo imágenes generadas con IA.
El estudio encontró, sin embargo, que los consumidores detectaron errores en elementos como botones, textura de las telas, proporciones o ajuste de las prendas. Cuando esos detalles no correspondían con el producto real, la confianza disminuía.
La investigación también encontró que 59% de los participantes quería que las marcas identificaran claramente cuándo una imagen había sido creada con IA, mientras que 55% se sentía más cómodo comprando a partir de imágenes generadas con esta tecnología cuando existían políticas de devolución claras.