Huawei es una de las firmas más relevantes en la fabricación de chips para IA en China, así como una de las que más avanza en la evolución de esta tecnología. Hace un par de meses, por ejemplo, presentó un nuevo método de manufactura para hacer más eficientes los chips en el uso de tareas exigentes.
La propuesta de Huawei es que en vez de reducir el tamaño de los chips, como se ha intentado en Occidente, se haga un rediseño completo de la microarquitectura de los componentes para que las señales eléctricas recorran menos distancia.
Otra de sus innovaciones consiste en convertir cientos de miles de chips de IA en una única computadora gigante bajo una arquitectura unificada, la cual tiene el objetivo de construir un sistema de computación de IA más grande y diseñado para el entrenamiento de inferencia.
Nvidia ya no depende de los ingresos en China
Por su parte, Nvidia ha reconocido que China ya no es un mercado tan importante como lo fue anteriormente. “Realmente les hemos concedido, en gran medida, ese mercado”, dijo Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre el avance de Huawei en China.
En algún momento, el mercado chino representó al menos una cuarta parte de los ingresos en centros de datos de Nvidia, por lo que la frase de Huang es lapidaria y deja ver el efecto que han tenido las regulaciones del gobierno tanto de Biden como de Trump en los últimos años.
Por su parte, China puso manos a las obras junto a sus aliados tecnológicos, principalmente Huawei, con la finalidad de desarrollar una cadena de producción de chips más completa y útil para las labores de Inteligencia Artificial, algo que ya se cumplió con la integración del último chip de Huawei para entrenar al último modelo de DeepSeek.