La preparación que plantea la iniciativa abarca sistemas que actualmente dependen de mecanismos criptográficos, como la protección de datos, la identidad digital, las firmas electrónicas, los certificados, las comunicaciones y distintos servicios digitales.
La apuesta por anticiparse responde a que la información protegida hoy puede conservar su valor durante años, mientras que la actualización de sistemas, servicios y proveedores tecnológicos puede tomar largos periodos. Por ello, la transición hacia mecanismos capaces de resistir nuevas capacidades tecnológicas requiere comenzar antes de que exista una amenaza generalizada.
“México necesita prepararse con anticipación, rigor técnico y visión institucional. Quantum Safe no es solamente una conversación tecnológica; es una conversación sobre confianza digital, continuidad operativa y protección de servicios críticos para ciudadanos, empresas e instituciones”, señaló Erick Stephens, director del Consejo Consultivo Quantum Safe México.
El trabajo del consejo tendrá dos vertientes. La primera será técnica y buscará identificar riesgos, dependencias y capacidades necesarias para una transición ordenada. La segunda será normativa y buscará convertir ese conocimiento en insumos para la discusión sobre políticas públicas, buenas prácticas y preparación de sectores estratégicos.
Los especialistas participarán a título personal y bajo principios de neutralidad, confidencialidad, transparencia y ausencia de promoción comercial. La AIMX será la encargada de articular institucionalmente al consejo con autoridades, reguladores, sectores productivos y otros actores del ecosistema digital.
Para Lina Rodríguez, presidenta de la Asociación Mexicana de Internet, hacer visible esta discusión busca impulsar una cultura de prevención y dar a instituciones, empresas y sociedad civil herramientas para entender los cambios que puede traer el cómputo cuántico.