Maui, Hawái - Tener a Apple como cliente es uno de los negocios más redituables para una empresa de procesadores. Intel lo resintió cuando dejó de producir los chips de las Mac en 2020 y ahora quien está viviendo esa condición es Qualcomm , cuyas finanzas ya resintieron el abandono de la empresa de Cupertino; sin embargo, a diferencia de Intel, la firma liderada por Cristiano Amon, ya tiene un plan de contraataque con firmas como Xiaomi y Google, entre otras, como sus principales socios.
Sin iPhone 18, Qualcomm acelera su plan para sobrevivir a su salida de Apple
Hace un par de semanas, Apple presentó el nuevo iPhone 18 Pro, 18 Pro Max y el iPhone Duo, todos con el módem de conectividad Apple C2, que ya incluye soporte completo para redes globales de alta velocidad. Con ese movimiento, la firma se desprendió de Qualcomm casi en su totalidad, pues su acuerdo comercial la obliga a seguir incluyendo este componente en los dispositivos que se vendan en Estados Unidos.
No obstante, para Qualcomm esta decisión ya tuvo impacto en sus reportes trimestrales. Según datos del primer semestre del año calendario 2026, la empresa registró 17,580 millones de dólares en el segmento de chips, es decir, un 5% menos ingresos que el mismo periodo del año pasado.
Asimismo, modificó sus expectativas a la baja, debido a la menor cantidad de componentes que suministrará para los próximos teléfonos de Apple. De hecho, Amon dijo que perderá aproximadamente 50% de su facturación con Apple entre los trimestres de septiembre y diciembre de este año, lo que representa una caída anual que ronda los 5,700 a 5,900 millones de dólares.
“Apple es un actor clave en el mercado de los teléfonos inteligentes, por lo que no se puede descartar el impacto; sin embargo, esto no supone una sorpresa inesperada, aunque probablemente haya ocurrido antes de lo previsto”, explica la analista del mercado de móviles en IDC, Kiranjeet Kaur. “Qualcomm ya había tomado medidas al respecto, diversificándose hacia otros sectores como los centros de datos para IA, la industria automotriz y el IoT empresarial”.
Google un socio de larga data que confía en el hardware de Qualcomm
Uno de los ejemplos en la expansión de Qualcomm es su colaboración con Google, la cual, de acuerdo con la participación de Cristiano Amon en Snapdragon Summit, en Hawái, es una alianza "inseparable" respaldada por una historia conjunta que se remonta a los inicios de los teléfonos inteligentes con Android y que hoy en día cobra mayor sentido alrededor de la era de la IA agéntica en los smartphones.
La muestra más grande de este trabajo en conjunto, agrega Rick Osterloh, vicepresidente sénior de Google, es Gemini, que en lugar de limitarse a responder preguntas, se integra en la plataforma para comprender la intención del usuario y ejecutar tareas complejas, todo gracias al poder de cómputo del procesador de la empresa de San Diego.
"Se trata de tomar nuestros sistemas operativos tradicionales y añadirles una capa de inteligencia. Lo llamamos pasar de un sistema operativo a un sistema de inteligencia”, afirma Osterloh, quien agrega que una nueva etapa de la colaboración entre ambas compañías es la de la IA híbrida en Android.
Este concepto consiste en combinar la ejecución de modelos en el propio dispositivo y con el procesamiento en la nube y es importante porque también permite llevar la experiencia de Gemini a múltiples categorías de producto alimentadas por procesadores Snapdragon, como computadoras, audífonos, lentes inteligentes e incluso automóviles.
En el caso de Google, además de los teléfonos con sistema operativo Android, la firma también está presente en las nuevas computadoras Googlebook, las cuales fueron diseñadas alrededor del procesador Snapdragon X y fortalece la relación estratégica entre ambas empresas, una estrategia que también se replicó con Microsoft, pues ahora tienen presencia en la línea de computadoras Surface.
El ecosistema Android está inherentemente fragmentado, señala Kaur, a partir de decenas de fabricantes de equipos originales (OEM), variantes regionales, diversas capas de interfaz de usuario y distintos ritmos de lanzamiento.
“Dicha fragmentación solo funciona —y de hecho prospera— cuando existe una sólida alineación entre Google, los fabricantes y los proveedores de chips que los abastecen”, explica. “Esto sitúa a Qualcomm en una posición privilegiada para marcar el rumbo de la próxima etapa en el sector de los teléfonos inteligentes, orquestando el ecosistema a su alrededor”.
Xiaomi 18 Pro Max, un curita para la herida del iPhone
La segunda gran asociación de Qualcomm en esta etapa sin iPhone es con Xiaomi. La empresa china confirmó que la nueva versión de los procesadores Snapdragon 8 Elite Gen 6 y Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6 estarán disponible en los Xiaomi 18 Pro y Xiaomi 18 Pro Max.
Este movimiento, apunta la analista de IDC, es importante. Sin embargo, “si bien Xiaomi es un actor de gran peso a nivel mundial, su cuota en el segmento de teléfonos inteligentes de más de 800 dólares es inferior al 2%, mientras que Apple acapara la inmensa mayoría”.
Es por ello que la realidad para este segmento de negocio en Qualcomm no será sencillo. En la última conferencia con inversionistas, correspondiente al segundo trimestre del año, Amon señaló que los ingresos procedentes de fabricantes chinos de teléfonos llegaron a su punto más bajo, pues clientes como Xiaomi, Oppo y Vivo registraron las mayores caídas en envíos entre los cinco principales vendedores mundiales de teléfonos inteligentes, según cifras de Counterpoint Research.
No obstante, Chris Patrick, vicepresidente senior y director general de dispositivos móviles de Qualcomm, tiene claro que su colaboración con diferentes tipos de clientes fortalece a la compañía para no depender de una única empresa
“Cada cliente plantea desafíos distintos, esa es la belleza de este negocio”, comenta a Expansión. “Somos muy afortunados de contar con esta diversidad de clientes que trabajan con nosotros, nos desafían, nos enseñan y colaboran con nosotros en cada una de estas tecnologías.