Mientras la inteligencia artificial (IA) gana terreno, escribe código, corrige errores y construye aplicaciones, ¿para qué contratar a un programador sin experiencia? Esta pregunta enfrenta a las empresas tecnológicas con una contradicción: pueden automatizar las tareas más sencillas pero necesitan que alguien aprenda a resolver las más complejas.
La IA no reemplaza al programador junior, pero sí al que no aprende a supervisarla
Los desarrolladores junior comenzaron sus carreras escribiendo funciones básicas, corrigiendo fallas y haciendo pequeñas modificaciones, pero ahora los asistentes de IA realizan ese trabajo en segundos. Este cambio no elimina la necesidad de programadores, pero modifica las habilidades que deben demostrar para conseguir su primer empleo.
En México, donde los jóvenes buscan incorporarse a una industria que adopta cada vez más herramientas de IA, esta transformación también plantea un desafío de formación . Sin embargo, Emilis Strimaitis, líder de innovación de producto de Hostinger, explica a Expansión que la compañía mantiene sus contrataciones de perfiles junior porque necesita preparar a futuras generaciones de especialistas.
“Algunas personas creen que ya no se necesitan desarrolladores junior, pero nosotros seguimos contactándolos porque dentro de cinco años serán desarrolladores senior”, agrega.
Para el especialista, la diferencia radica en cómo aprenderán los futuros profesionales, pues los nuevos programadores utilizarán la IA desde el inicio de su carrera, por lo que deberán comprender las instrucciones que proporcionan así como los resultados que reciben.
“Serán nativos de la IA, aprenderán a resolver problemas con la ayuda de la misma”, menciona Strimaitis.
La IA escribe código, pero los desarrolladores deben comprobarlo
En Hostinger, ,la automatización ya cambia la distribución del trabajo. Strimaitis cuenta que uno de los desarrolladores líderes de la empresa ahora dedica más tiempo a resolver problemas complejos porque utiliza la inteligencia artificial para atender tareas complejas y fallas cotidianas.
Esta posibilidad beneficia a quienes dominan la arquitectura de los sistemas, pero también cambia la formación de los recién llegados: ahora un desarrollador junior necesita aprender a identificar cuándo una solución funciona y cuándo puede provocar nuevos problemas.
La encuesta developer Survey 2026 , de Stack Overflow, muestra que el uso de estas herramientas ya forma parte del trabajo cotidiano, pues el 66% de los participantes utiliza asistentes de inteligencia artificial para programar. Entre quienes respondieron las preguntas sobre tareas específicas, el 69.3% los emplea para generar código en áreas que conoce y el 63.8% para corregir errores o modificar programas existentes.
Sin embargo, esto no aplica para todos los desarrolladores. Otros que la usaron para verificar su trabajo dijeron que el 76.5% ejecuta el código de forma local antes de utilizarlo y el 53% revisa sus pruebas o sus implicaciones de seguridad.
La inteligencia artificial también está cambiando quién puede desarrollar software, pues Herramientas como Lovable permiten crear aplicaciones mediante instrucciones escritas en lenguaje natural, sin necesidad de programar cada línea de código.
Durante un encuentro organizado por Laboratoria, una organización dedicada a impulsar la participación de mujeres en tecnología, Fernando Obregón, embajador de Lovable, compartió que utilizó esta herramienta para desarrollar la plataforma de su startup de recorridos guiados. Su experiencia muestra cómo la IA facilita la creación de aplicaciones, incluso para quienes no tienen conocimientos avanzados de programación.
Sin embargo, esa facilidad también plantea un reto para los desarrolladores junior: crear una primera versión de una aplicación no significa que esté lista para operar, todavía se necesitan conocimientos técnicos para detectar errores, evaluar su funcionamiento y proteger la información de sus usuarios .
Supervisar a la IA también exige tener conocimientos técnicos
Mantas Lukauskas, líder técnico de IA de Hostinger explicó a Expansión que los programadores deben revisar y aprobar las modificaciones antes de implementarlas, pues la supervisión cobra especial relevancia cuando una aplicación administra información de clientes o se conecta con otros servicios.
Por lo que el especialista agrega que los sistemas con agentes de IA también requieren controles de acceso para evitar que una persona consulte información que no le corresponde.
Estas tareas exigen conocimientos sobre programación, seguridad e integración de sistemas. Un desarrollador puede pedirle a la IA que construya una función, pero necesita comprender su funcionamiento para detectar si expone datos privados o introduce una vulnerabilidad, cosa importante, ya que el aprender a utilizar un asistente de programación no sustituye el conocimiento técnico, al contrario, aumenta la importancia de saber evaluar sus respuestas.
¿Cómo adaptar mi CV de desarrollador junior para no quedar fuera del mercado laboral?
El cambio también alcanza a quienes buscan su primer empleo debido a que en lugar de presentar únicamente una lista de lenguajes de programación, los candidatos necesitan demostrar qué problemas pueden resolver y cómo utilizan la IA sin depender de ella.
Martina De Leo, especialista en adquisición de talento de Adecco Argentina, explicó a iProfesional que las empresas dan mayor importancia a habilidades como el análisis, la comunicación, la adaptación y el aprendizaje continuo e incluso los perfiles junior que combinan estos conocimientos con herramientas de IA pueden mejorar sus posibilidades de contratación.
Una forma de demostrarlo consiste en incluir proyectos concretos en el CV. Por ejemplo, un candidato puede describir una aplicación que desarrolló, explicar qué problema resuelve y detallar cómo comprobó su funcionamiento. Si utilizó IA, también puede mencionar qué tareas automatizó, qué errores identificó y qué pruebas realizó antes de publicar el resultado.
Un portafolio o repositorio de GitHub permite mostrar ese proceso, incluso cuando todavía no cuenta con experiencia laboral formal. De Leo también recomienda adquirir experiencia mediante proyectos independientes, cursos cortos y participación en comunidades profesionales, actividades que ayudan a demostrar iniciativa, mientras que las habilidades de comunicación y trabajo en equipo complementan la preparación técnica.
Así, un currículum puede destacar tres elementos: conocimientos de programación, proyectos que demuestren su aplicación y capacidad para revisar código generado con IA. La diferencia no está en escribir que se sabe utilizar ChatGPT, sino en mostrar qué se hizo con la herramienta y cómo se comprobó el resultado.
¿Qué pasará con los desarrolladores senior?
Esta pregunta deja a la automatización una pregunta volcada a las empresas, ahora si eliminan las tareas que antes permitían aprender a los perfiles junior, tendrán que encontrar nuevas formas de desarrollar su experiencia.
Strimaitis considera que los nuevos profesionales podrán adquirir esos conocimientos mientras trabajan con inteligencia artificial pero también plantea un desafío, y es que ya no consiste únicamente en enseñar a los jóvenes a utilizar la IA, sino en garantizar que desarrollen el criterio necesario para corregirla.