Para este Buen Fin, puede ser una buena idea pedirle a una inteligencia artificial (IA) que busque por ti un celular en menos de 10,000 pesos y que lo compre para ahorrar tiempo. De hecho, así lo haría el 48% de los consumidores encuestados en México, quienes le dejarían el proceso a la IA, incluido el pago, según cifras del Retail Report 2026 de Adyen, la plataforma global de tecnología financiera.
Buen fin 2026: el 48% de los mexicanos dejaría que una IA compre por ellos
Esto posibilita un nuevo canal de ventas para los negocios. Aunque su adopción todavía es limitada, esa cuestión no imposibilita la adquisición de agentes sino todo lo contrario. El 32% de los negocios mexicanos afirma admitir agentes de compra mientras que el 27% planea invertir en esta tecnología durante el próximo año.
Usuarios dispuestos a delegar sus compras a la IA en el Buen Fin
48%
Dispuestos
Dispuestos: 48%
No dispuestos / Otro: 52%
Fuente: Retail Report 2026 de Adyen
De esta forma Anna Aguilar, vicepresidenta comercial de Adyen México, dice en entrevista con Expansión que ese 32% corresponde a establecimientos que comenzaron a preparar o adaptar su infraestructura, no a negocios que ya procesan pagos de forma 100% autónoma, porque para hacerlo necesitan conectar sus catálogos, inventarios y sistemas de cobro con las herramientas de IA.
“Para este Buen Fin 2026 no veremos compras masivas 100% autónomas operando en México sin intervención del usuario”, explica.
La diferencia, entonces, está en el grado de autonomía, pues aunque 42% de los consumidores encuestados utilizó asistentes de IA para apoyar sus compras durante el último año, eso no significa que les haya permitido pagar y decidir sin supervisión, pues por ahora las herramientas se utilizan principalmente para buscar alternativas, comparar precios y resolver dudas. Por otro lado, el 37% de los comercios planea invertir en comercio agéntico durante el próximo año, de acuerdo con Adyen.
Por ahora, la tecnología tiene mayor presencia en la búsqueda y comparación de productos: 67% de los consumidores encuestados considera que la IA le permite descubrir alternativas más rápido y 69% afirma que le ahorra tiempo al compararlas.
Asimismo, en México se realizó la primera operación de comercio agéntico en América Latina con Getner, Mastercard y Neivor, empresas tecnológicas y financieras que operan juntas para transformar el sistema de pagos digitales. Esto logró una transacción iniciada mediante un agente de IA utilizando Mastercard Agent Pay, lo que deja ver cómo la tecnología puede ejecutar operaciones pero todavía no representa una práctica extendida entre los consumidores.
Para el tema del Buen Fin, Aguilar descarta que las compras completamente autónomas alcancen una adopción masiva. Pues de acuerdo con el reporte, el 67% de los consumidores encuestados considera que la IA le ayuda a descubrir productos más rápido y 69% afirma que le ahorra tiempo al comparar los mismos.
Por otro lado, Thiago Goncalves, director nacional de Blip para Latinoamérica, explica a Expansión que “los comercios mexicanos avanzan principalmente mediante asistentes conversacionales”, agrega, y explica que en WhatsApp , por ejemplo, un cliente puede preguntar por un producto, retomar la conversación horas después y recibir atención sin comenzar nuevamente su búsqueda.
Entonces, el siguiente paso es que estos asistentes puedan completar una compra bajo instrucciones previamente autorizadas, por lo que Aguilar agrega que “las empresas de pagos desarrollan mecanismos” mediante los cuales un consumidor podría permitir a una IA adquirir calzado deportivo por un máximo de 1,500 pesos durante dos horas pero con una precaución: si intenta exceder el límite, la transacción puede rechazarse.
La IA todavía comete errores al recomendar productos
Antes de delegar una compra, los consumidores tienen una limitación: las recomendaciones de los asistentes no siempre corresponden con el presupuesto, las características solicitadas o los precios disponibles.
Esto contrasta con los resultados del AI Shelf Report, investigación de la consultora TrendValue que analizó aproximadamente 1,280 respuestas generadas por ocho herramientas de IA entre el 17 y el 20 de octubre de 2026. Las pruebas incluyeron 40 consultas sobre siete categorías, entre ellas celulares, computadoras, televisores y hoteles.
Al solicitar teléfonos con un presupuesto máximo de 10,000 pesos, algunos asistentes recomendaron dispositivos que superan varias veces esa cantidad e incluso otros incluyeron modelos con hasta seis años de antigüedad o utilizaron publicaciones del Buen Fin de 2022 y 2024 para responder preguntas sobre las promociones de este año.
Zeus Portillo, director general de TrendValue, explica que las recomendaciones cambian según la forma en que el consumidor plantea su búsqueda y en la categoría de celulares cuatro marcas concentran 75% de las menciones, pero sus posiciones variaron cuando los investigadores añadieron restricciones de precio.
Además, la información utilizada por los asistentes también influye en sus respuestas. En esa categoría, 71% de las fuentes que se citaron correspondió a medios, reseñas y comparadores, mientras que 9% procedió de tiendas y 5% de páginas oficiales de fabricantes.
Esto es lo que puede llevar a una IA a recomendar un producto sin comprobar su precio vigente o disponibilidad y es importante recordar que el estudio es exploratorio y no representa todas las compras realizadas en México, pero muestra por qué los consumidores todavía necesitan verificar las ofertas antes de autorizar una operación.
¿Cuáles pueden ser los riesgos de una IA que compra?
La posibilidad de delegar una compra también obliga a establecer quién responde si el asistente adquiere un producto equivocado.
Entre los consumidores dispuestos a utilizar estos agentes, 51% considera prioritaria la seguridad del pago y la privacidad, 47% busca claridad en las devoluciones y reembolsos, mientras que 44% exige saber quién asume la responsabilidad ante un error, de acuerdo con Adyen.
Prioridades de los usuarios al comprar con IA en el Buen Fin
(Porcentajes de respuesta independiente entre encuestados)
Fuente: Retail Report 2026 de Adyen
Aguilar explicó que los mecanismos de devolución y contracargo siguen vigentes, pero las operaciones iniciadas por IA plantean una dificultad adicional: demostrar qué autorizó el comprador y cuáles eran los límites de la transacción, por lo que para atenderla, la industria desarrolla sistemas que permiten registrar autorizaciones específicas, como un monto máximo y un periodo durante el cual el agente puede comprar.
También cuando un asistente deja de recomendar y comienza a ejecutar pagos, los errores pueden tener consecuencias económicas con tus compras. Pueden ir desde una talla incorrecta, a un precio desactualizado o a un producto distinto al solicitado entonces, ¿quién responde cuando la compra no corresponde con las instrucciones?
Aguilar explica que los mecanismos de aclaración, devolución y contracargo continúan aplicándose a las operaciones iniciadas por agentes de IA y, sin embargo, estas transacciones también requieren demostrar qué autorizó el consumidor y bajo qué condiciones actuó la herramienta.
Para atender ese problema, la industria desarrolla sistemas de autenticación y autorizaciones digitales con límites definidos. Ante este escenario, la directiva añade que el comercio debe conservar el control de la venta y sus políticas de devolución, aunque la responsabilidad específica dependerá de las condiciones de cada transacción.
Desde la atención al cliente, Goncalves señala que los asistentes de Blip pueden identificar consultas ambiguas, problemas que no consiguen resolver o reclamaciones que requieren la intervención de un trabajador, “esto permite que el proceso automatizado no dependa exclusivamente de las respuestas de la IA”, menciona.
Hoy por hoy, los comercios también necesitan resolver dificultades que ya afectan sus ventas digitales, pues Adyen encuentra que el 51% de los consumidores mexicanos encuestados abandonaría una compra si no encuentra su método de pago preferido y 47% lo haría ante un proceso demasiado lento.
La disposición de los consumidores a delegar compras coloca a los negocios ante una nueva oportunidad, pero su aprovechamiento dependerá de algo más que incorporar asistentes de inteligencia artificial. Para que una herramienta pueda comprar por una persona, los comercios tendrán que ofrecer información actualizada, pagos seguros y mecanismos para resolver errores sin perder el control de la transacción.