"Todo esto va para largo y todavía no tenemos fecha de regreso, igual creo que a la empresa le sale más barato tenernos en casa que adaptar las oficinas para evitar contagios. Ahora siento que me hace falta un mouse óptico y un mejor teclado para trabajar más tranquilamente", afirma.
El teletrabajo continuará durante las próximas semanas y, aun cuando el confinamiento por el COVID-19 terminé, el 25% de trabajadores seguirá con sus labores desde casa, de acuerdo con una encuesta realizada en México por la iniciativa The Wellness and Productivity Project. Al igual que Norma Juárez, muchos mexicanos adaptaron una oficina en casa. La pregunta es cómo convertir lo improvisado en un lugar más profesional.
El trabajador puede adaptar un lugar como oficina conforme su conveniencia y comodidad, pero esto no deslinda la responsabilidad del empleador de dar los instrumentos necesarios para realizar las actividades y de otorgar capacitaciones respecto a manejo de emociones, del tiempo o de uso de plataformas tecnológicas, afirma Misael Perea, consultor de Gestión de Talento en Manpower.
Ya con los elementos de trabajo básicos, el secreto para convertir una parte del hogar en una oficina permanente es el componente ergonómico, es decir, que esta nueva estación se adapte al cuerpo y no viceversa, como tradicionalmente se hace, opina Alberto Elizondo, director para Latinoamérica de la fabricante de muebles Humanscale.