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¿Aprendiz de todo, maestro de nada?

Elegir un programa educativo que aporte nuevas habilidades pasa por evaluar si va en línea con el objetivo profesional.
mar 11 enero 2022 12:54 PM
(Hombres trabajando en una oficina)
Los especialistas advierten que estudiar un poco de todo y no especializarse en nada es un arma de doble filo.

Un diplomado en liderazgo. Un taller digital de metodología SCRUM. Un curso de transformación digital y uno más de diseño UX. Los cambios rápidos en el entorno que demandan respuestas aún más urgentes en las empresas y las facilidades de la digitalización han provocado una avalancha de nuevas oportunidades de formación. Pero ya sea la adquisición de nuevas competencias para ir de un puesto a otro (el reskilling) o sumar habilidades para evolucionar en una misma posición (upskilling), hay que cuidar cómo se construye un perfil profesional. Si no se eligen los programas educativos a conciencia, puede terminar siendo un collage poco funcional para ciertas posiciones.

Estudiar un poco de todo y no especializarse en nada es un arma de doble filo, dice Roberto Ventura, socio fundador de la empresa de gestión de talento Neos RH Consultores. “Como reclutadores, valoramos las competencias adquiridas y el perfil que más encaje con la posición a cubrir. Es muy difícil que una persona que tiene nociones de cierta área técnica sobresalga para un puesto especializado que demanda credenciales y experiencia probada”, explica.

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En otras áreas o puestos menos técnicos, un perfil variado puede ser más atractivo que el de un científico. Estos perfiles diversos atraen debido a que pueden proyectar un nivel alto de creatividad, menciona Luis Vidrio, director de Ventas de la firma de reclutamiento Indeed México.

“Los postulantes con una perspectiva de ‘un poco de todo’ se muestran como personas curiosas, con diferentes formas de pensar y de mezclar su conocimiento para innovar y realizar diversas actividades”, detalla.

Reskilling y upskilling

Ambos especialistas advierten que tanto en el reskilling como en el upskilling es importante definir los objetivos profesionales, ya que son la hoja de ruta que guiará un ascenso profesional, al tiempo que marcan el camino a seguir, desde la situación en la que se encuentre un profesional hasta el punto al que quiere llegar. Esta definición de objetivos conlleva un proceso reflexivo de autoconocimiento e implica tener claridad del mercado laboral y de la compatibilidad de habilidades, aptitudes, valores e intereses de cada persona.

“Hay cursos que ayudan a desarrollar habilidades transferibles, es decir, conocimientos y destrezas como las competencias sociales, la creatividad o el talento gerencial, que contribuyen de manera significativa al desarrollo profesional”, señala Vidrio.

El riesgo mayor al momento de robustecer el perfil, según los especialistas consultados, es que la persona termine especializándose o adquiriendo habilidades de un área que no le gusta solo porque está en demanda o para sortear los retos traídos por el covid-19.

La evolución de las competencias debe estar alineada al mismo perfil de puesto, a menos que se decida cambiar de rumbo profesional. Esto no significa que un contador no pueda adquirir habilidades tecnológicas, al igual que un psicólogo. Hay un abanico de competencias transversales que fungen como complemento, aun siendo de una carrera de otra rama.

Hoy, las consultas psicológicas online son una realidad y hay terapeutas que usan las redes sociales para ofrecer sus servicios, compartir contenidos e impartir talleres a distancia. También hay contadores que han eficientado su profesión con inteligencia artificial y ciencia de datos.

La clave, agrega Vivian Cazadero, directora de Diseño Instruccional de la plataforma de educación en línea Bedu, es que la persona tenga muy bien afianzadas sus habilidades blandas, porque eso le da mayor oportunidad de adquirir competencias técnicas. “Todos podemos aprender de lo que queramos, siempre y cuando tengamos ese deseo y voluntad para hacerlo”.

Pero el error, añade, es adquirir competencias aisladas que al final dan vida a un perfil estilo Frankenstein: profesionistas que saben poco de muchas cosas, pero sin una continuidad lógica. “No hay que perder de vista que el objetivo del upskilling y del reskilling es mantenerse actualizado y generar perfiles más competentes en el mercado laboral”.

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Arma tu rompecabezas

1. Haz un ejercicio de reflexión. Identifica si sientes interés por adquirir nuevas competencias de un área distinta a la tuya, pero que complemente el perfil que ya tienes.

2. Conoce tus fortalezasy oportunidades. Realiza un diagnóstico FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) para que, con base en ello, traces una ruta de aprendizaje a seguir.

3. Establece objetivos. Especifica las metas individuales que te propongas. Incluye claramente qué vas a hacer y cómo vas a hacerlo, pero no te desesperes, es un proceso.

4. Alinea tu ruta de aprendizaje a un perfil de puesto. Ya sea para ser más eficiente en una misma posición o para postularte a otra vacante en otro departamento o empresa.

5. Nunca dejes de aprender. La formación continua te permitirá mantenerte al tanto de los últimos avances en tu especialidad y lo que está sucediendo en el mercado laboral.

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