Para la ejecutiva, quien acumula más de tres décadas de experiencia corporativa y encabezó las operaciones de DuPont para América Latina, uno de los mayores obstáculos para el crecimiento profesional femenino sigue siendo la postergación de decisiones importantes motivada por el miedo, la culpa o las expectativas sociales.
“Dense la oportunidad de crecer, de arriesgarse, de no sentir culpa porque son exitosas o por no querer ser madres”, afirmó.
La directiva sostuvo que no existen rutas universales para construir una carrera profesional, pero sí momentos que obligan a elegir entre permanecer en zonas conocidas o asumir nuevos desafíos. Desde su perspectiva, reconocer cuándo un camino dejó de generar crecimiento resulta tan importante como identificar oportunidades.
“Esto es como un tren que va a 300 kilómetros por hora y se para en ciertas estaciones. O te subes o te bajas. Pero la decisión es tuya, de en qué estación te subes y en qué estación te bajas y esa es tu carrera profesional”, señaló.
Tomar riesgos también forma parte del desarrollo profesional
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de permanecer largos periodos esperando ascensos o cambios organizacionales que quizá nunca ocurran. Consideró que las trayectorias profesionales requieren decisiones ágiles y una evaluación constante sobre si el entorno sigue ofreciendo posibilidades de crecimiento.
“Ojalá hubiera una fórmula para enfocarte, pero hoy y sobre todo como mujer, tienes que tener muy claro hacia dónde quieres ir y tomar decisiones rápido”, dijo.
Más allá de las decisiones individuales, Jañez destacó que las redes de apoyo siguen siendo un factor determinante para acceder a posiciones de liderazgo. El respaldo familiar, los equipos de trabajo, los mentores y las relaciones profesionales externas forman parte de un ecosistema que permite sostener carreras de largo plazo.
“No puedes hacerlo sola”, advirtió.
La presidenta ejecutiva de ConMéxico también llamó a construir relaciones profesionales que aporten retroalimentación crítica y objetiva, incluso fuera del círculo cercano, para identificar áreas de mejora y ampliar perspectivas.
Aunque reconoció avances en las discusiones sobre diversidad e inclusión y participación femenina, consideró que los resultados siguen siendo insuficientes, particularmente en México, donde la pandemia profundizó rezagos en materia de equidad laboral.
“Los números no se han movido mucho en el mundo en general, pero en México menos”, declaró.