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Cómo construir redes de apoyo para romper barreras de liderazgo en sectores aún dominados por hombres

Hay batallas que no pueden ganarse de manera individual. Y es ahí cuando es válido voltear a ver a otras personas y pedir ayuda.
“No tengas miedo de pedir ayuda”: la importancia de acompañar
Crear alianzas, pedir ayuda y construir comunidad se consolida como una estrategia para abrir más espacios de liderazgo femenino. (Diego Alvarez Esquivel/Diego Alvarez Esquivel)

Cuando Marlene Garayzar comenzó a construir Stori, la dificultad no solo estaba en crear una empresa fintech, sino en reunir las capacidades necesarias para hacerlo realidad. Su experiencia en el sector financiero no era suficiente para resolver los desafíos tecnológicos, financieros y operativos que exigía levantar una startup.

“Necesitaba personas que supieran hacer cosas que yo no sabía y no que tuvieran exactamente la misma experiencia que yo. Tenía que encontrar a alguien que supiera levantar capital. Yo no tenía esa experiencia. Necesitaba a alguien que supiera de tecnología, porque yo no tenía la experiencia para hacer la arquitectura fintech. Necesitábamos a alguien que supiera de data analytics, alguien experto en productos financieros, en el diseño de productos financieros con metodologías ágiles”, comenta Marlene Garayzar, cofundadora de Stori, durante su participación en el Expansión Mujeres Summit 2026.

La solución llegó a través de una red de especialistas, asesores y aliados que complementaron capacidades. Esa apuesta terminó convirtiéndose en uno de los pilares del crecimiento de la empresa, que en 2022 se convirtió en la novena empresa mexicana en alcanzar la categoría de unicornio, al superar una valuación de 1,000 millones de dólares.

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“Al ser fintech, tienes que saber de temas tecnológicos y no eran mi expertise, entonces lo que hice fue crear redes de expertos. Muchos de ellos me dijeron que sí podían ser mis advisors. Por eso yo siempre les digo que no tengan miedo a pedir ayuda, porque lo primero que les puede pasar es que la gente esté ocupada y no nos pueda atender, pero en algún punto las personas te dan el tiempo”, explica Garayzar.

Las redes de apoyo dejaron de ser un elemento accesorio para convertirse en una herramienta estratégica de liderazgo femenino, especialmente en industrias donde las mujeres siguen siendo minoría. Desde el ecosistema emprendedor hasta sectores como minería, energía y tecnología financiera, directivas y fundadoras coinciden en un punto: avanzar en entornos históricamente masculinizados requiere construir alianzas, pedir ayuda y abrir espacio para que otras mujeres también lleguen.

Las redes como acelerador profesional

La necesidad de construir redes también aparece en industrias donde la participación femenina continúa rezagada. En minería, por ejemplo, la representación femenina sigue siendo reducida frente al tamaño del sector. Actualmente trabajan cerca de 70,000 mujeres frente a alrededor de 400,000 hombres.

Karen Flores, directora de la Cámara Minera de México, reconoce que abrirse camino en ese entorno significó acostumbrarse a ser la excepción.

“He sido la única mujer en la mesa”, comenta Flores.

Sin embargo, lejos de convertirse en una barrera, esa condición la llevó a fortalecer sus conexiones profesionales y apoyarse en personas con mayor experiencia.

“Cuando volteaba para querer consultar con alguien, a veces veía gente muy experimentada, tal vez con mucha más experiencia que la que en ese momento yo tenía, pero creo que algo que en lo personal fue muy importante es justamente la red de apoyo que puedes ir tejiendo y construyendo. Y nunca me dio miedo preguntar”, afirma Karen Flores, directora de la Cámara Minera de México.

En el emprendimiento, las cifras muestran que el acceso sigue siendo desigual. Mariana Castillo, cofundadora y presidenta del consejo de administración de Ben & Frank, señala que tanto en México como en Estados Unidos las startups fundadas por mujeres continúan enfrentando obstáculos para acceder a financiamiento.

De acuerdo con los datos que compartió, solo 2% de las startups que consiguen financiamiento corresponden a empresas creadas exclusivamente por mujeres, mientras que apenas 20% lo logra cuando una mujer forma parte del grupo fundador.

Para Castillo, revertir esa realidad pasa por generar más referentes visibles y reducir el temor a salir de la zona de confort.

“Nada me gustaría más que ver más mujeres emprendiendo, emprendiendo en negocios de alto impacto, que estén buscando levantar capital, hacer startups, con una ambición gigantesca y desafortunadamente no las veo tanto. Creo que poner casos de éxito ayuda a inspirar. Me incomoda ser yo ese caso de éxito, pero lo veo como algo que tengo que hacer, porque ojalá, si de esta sala salen dos personas diciendo ‘voy a emprender’, para mí es un logro”, sostiene Mariana Castillo, cofundadora y presidenta del consejo de administración de Ben & Frank.

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La construcción de redes, coinciden las ejecutivas, no termina cuando se alcanza una posición de liderazgo. También implica abrir espacios para otras mujeres.

“Cualquier mujer que llega a una posición de poder tenemos la responsabilidad de saber que esa posición nos está otorgando la oportunidad de promover, visibilizar y ayudar a que otras mujeres lleguen también a esa posición. Siempre hay que dejar la puerta abierta para que otras mujeres puedan pasar. Yo creo que es una responsabilidad ineludible que tenemos todas las mujeres que llegamos a posiciones importantes”, comenta.

En sectores como energía, el desafío cambia conforme aumentan las responsabilidades. Angélica Ruiz, presidenta de BP México, considera que construir redes es indispensable, pero también lo es aprender a asumir la soledad que acompaña las decisiones de liderazgo.

“Conforme vas teniendo puestos de liderazgo en empresas internacionales empiezas siendo líder de un equipo, luego líder de un área, luego directora general de un país o de una región. Entonces, cada vez estás más sola, porque en la toma de decisiones es complicado invitar a 20 personas. La toma de decisiones es inclusiva para tomar todos los puntos de vista, pero en general la decisión la toma sola una líder”, expone Angélica Ruiz, presidenta de BP México.

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