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El Tec crea su propio ChatGPT para ordenar el uso de la IA en las aulas

El Tec de Monterrey creó TecGPT y reunió a 57 universidades para definir cómo usar la inteligencia artificial en las aulas, ante una tecnología que ya usa la mayoría de estudiantes y profesores.
¿Prohibir ChatGPT? El Tec de Monterrey crea su propio chatbot para usar la IA en las aulas
La plataforma TecGPT permite a profesores y estudiantes experimentar con inteligencia artificial dentro de un entorno institucional más controlado. (Jesús Almazán)

La discusión en las universidades ya no gira en torno a si los estudiantes usan inteligencia artificial o no. El verdadero reto es que la mayoría de las instituciones todavía no sabe cómo regular una herramienta que ya forma parte de la vida cotidiana de las aulas.

De acuerdo con la encuesta AI Latin America Survey 2026, del Digital Education Council, en América Latina, 92% de los estudiantes y 79% de los profesores ya utilizan inteligencia artificial.

Sin embargo, ocho de cada diez docentes consideran que sus instituciones carecen de lineamientos integrales para regularla y uno de cada dos estudiantes admite que, aunque la usa con frecuencia, no se siente preparado para hacerlo correctamente.

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"Cuando les pregunto a mis alumnos si utilizan inteligencia artificial, muchos dudan en levantar la mano. El que responde suele decirme: 'La verdad es que no sé si la estoy usando bien'. Ahí está el problema", afirma Héctor Hugo Pérez Garza, líder de Inteligencia Artificial del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey.

Hoy, los alumnos utilizan plataformas como Gemini, ChatGPT y Claude para resumir textos, buscar información o redactar ensayos. Los profesores las emplean para preparar clases, diseñar materiales y reducir tareas administrativas.

Pero la adopción avanza mucho más rápido que las reglas y la academía aún se pregunta ¿Qué actividades pueden apoyarse en la IA? ¿Cuándo debe declararse su uso? ¿Cómo evaluar un trabajo elaborado con estas herramientas? En buena parte de las universidades, esas respuestas todavía están en construcción.

Por ello, el Tecnológico de Monterrey decidió crear su propia IA. Se llama TecGPT y es una plataforma institucional basada en modelos abiertos para ofrecer tanto a estudiantes como a profesores un ambiente seguro al momento de recurrir a la tecnología generativa.

La herramienta experimenta con inteligencia artificial bajo reglas definidas : proteger la información de la comunidad académica y desarrollar aplicaciones específicas para la enseñanza, mediante asistentes especializados para distintas materias y la creación de aplicaciones adaptadas a las necesidades de cada universidad.

Pérez Garza asegura que el desarrollo más que competir con ChatGPT, tiene como objetivo que las universidades recuperen la capacidad de definir cómo, cuándo y para qué se utiliza esta tecnología dentro de las aulas.

"Lo que propusimos fue brindar una plataforma para experimentar con inteligencia artificial generativa. Queríamos que las universidades pudieran probar casos de uso, documentar resultados y entender en qué contextos la tecnología realmente aporta valor a la enseñanza", explica Gerardo Vázquez, investigador del Instituto para el Futuro de la Educación del Tecnológico de Monterrey y líder del proyecto TecGPT.

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Avances compartidos entre universidades del mundo

Pero el proyecto no termina en la plataforma. El Tec está impulsando la AI Global Education Network (AIGEN), una red integrada por 57 universidades de 14 países que pretende acelerar la adopción responsable de la inteligencia artificial en la educación superior.

La iniciativa reúne a instituciones de América Latina, España y Malasia para compartir investigaciones, desarrollar herramientas, construir lineamientos institucionales y definir estándares comunes sobre el uso de esta tecnología.

Asimismo, la red opera a través de cuatro comités especializados en tecnología, desarrollo docente, investigación y ética, a fin de que las instituciones intercambien experiencias, prueben herramientas, elaboren recursos para profesores y analicen los dilemas éticos que acompañan la incorporación de esta tecnología en las aulas.

Uno de los primeros ejercicios consistió en poner a prueba TecGPT en diez universidades de la región. En el piloto participaron más de 1,100 personas, 980 estudiantes y 123 profesores, en proyectos relacionados con medicina, ingeniería, educación, aprendizaje adaptativo y diseño curricular.

Vázquez detalla que el objetivo de la prueba fue entender cómo se comporta la inteligencia artificial en distintos contextos académicos y qué condiciones necesitan las instituciones para adoptarla de forma responsable.

"(La conclusión fue que) no es solo incorporar tecnología. Las universidades necesitan construir capacidades, capacitar a profesores y estudiantes, establecer expectativas claras sobre cuándo usar inteligencia artificial y cuándo no , y acompañar ese proceso con lineamientos éticos", señala Vázquez.

Pérez Garza, por su parte, apunta que hoy no es viable prohibir el uso de estas herramientas. "No te puedo prohibir que uses la IA porque saliendo a trabajar te la van a pedir. Entonces, más vale que les enseñemos cómo usarla bien".

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