Esto tiene implicaciones significativas para todo el mundo, pero particularmente para México, ya que el propósito de este impuesto mínimo es evitar la erosión de la base tributaria (uso de estrategias de las multinacionales para reducir su carga fiscal), y tratar, en la medida de lo posible igualar o poner un piso parejo sobre los ingresos y la generación de ingresos en cada uno de los países, explicó Jesús Guillermo Mendieta, vocero de la comisión técnica de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), y socio de la firma Mendieta y Compañía.
"Nos impacta también porque dependemos de una cooperación fiscal internacional para el desarrollo económico, en nuestro caso, de nuestra economía interna”, comentó el especialista del CCPM.
En el contexto reciente, la OCDE y el G7 han empujado un esquema que acaba de ser publicado que se llama side by side y este pretende atender la posición de Estados Unidos, buscando estabilidad sin necesariamente desmantelar el marco del pilar dos, explicó Montserrat Colin Presidenta de la Comisión Fiscal Internacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
"Eso cambia el mapa de quién cobra el top up tax (impuesto complementario)
en ciertos casos, y obliga a México a pensar, desde mi punto de vista, técnicamente si quiere recaudar en casa o si quiere dejar la recaudación y que se exporte a otras jurisdicciones. Para México, la implicación principal está en aplicar un impuesto complementario", explicó Colin.
Menos impuesto en EU
Entre las promesas de Trump, también está reducir la tasa del impuesto corporativo (ISR, en México) de 21% a 15%, y la salida del acuerdo de la OCDE es uno de los primeros pasos para lograrlo.
Esto significaría una desventaja en materia de competitividad fiscal; “prácticamente estás dando más beneficios para que se vayan las empresas transnacionales de EU, por una menor tasa, ahorita está allá en 21%, nosotros en 30%. Si lo vemos a largo y mediano plazo, lo que vas a decir es, ‘mejor manda tus empresas a EU y deja una oficina de representación en México’”, comentó Mendieta.
No obstante, las empresas consideran distintos factores que inciden en sus costos finales, como el nivel de los salarios, ubicación geográfica e impuestos locales (estatales y/o municipales) para decidir si dejan o se llevan sus inversiones a otros destinos, coinciden especialistas.