La cuesta de enero pegó con fuerza a las familias mexicanas y su bolsillo, ya que, por un lado la inflación se aceleró a 3.79% a tasa anual y, por el otro, se registró una pérdida de 8,104 empleos que estaban dados de alta ante el Seguro Social.
Además también se redujo el número de patrones registrados ante la entidad, señalan cifras oficiales divulgadas este lunes.
A estos datos se le suma que el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró el año pasado su peor desempeño desde el desplome que provocó en 2020 la pandemia de covid, al tener un avance de 0.7% en cifras preliminares del Inegi.