Infraestructuras bajo ataque
Los precios también están subiendo debido a una nueva ola de ataques iraníes dirigidos a objetivos energéticos del Golfo.
La AIE advirtió el jueves que la guerra "está provocando la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado mundial del petróleo".
Los misiles de represalia y los ataques con drones paralizaron casi por completo el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
Las infraestructuras energéticas de toda la región también fueron objeto de ataques.
Baréin afirmó que un ataque iraní alcanzó el jueves los depósitos de combustible de Muharraq, mientras que varios drones atacaron los depósitos de combustible de un puerto en Omán.
Arabia Saudí afirmó haber interceptado dos drones que se dirigían hacia su yacimiento petrolífero de Shaybah.
Mientras tanto, las grandes petroleras del Golfo tuvieron que reducir su producción debido a la falta de capacidad de almacenamiento.
Guerra prolongada
Los mercados se ven aún más afectados por la idea de que el conflicto se alargue.
Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la guerra podría terminar "pronto", Irán advirtió de que podría librar un largo conflicto que "destruiría" la economía mundial.
"Desde la perspectiva del mercado, el problema es que los inversionistas están anticipando cada vez más un conflicto más prolongado que causará un daño económico considerable", afirmó Jim Reid, analista de Deutsche Bank.
La AIE advirtió de que "no hay indicios de una desescalada de las hostilidades ni un calendario claro para la recuperación de los flujos a través del estrecho".