Estados Unidos formalizó el proceso para que productores de acero y aluminio en México y Canadá puedan acceder a una reducción de 50% a 25% de aranceles, siempre que se comprometan a ampliar su capacidad productiva en territorio estadounidense. La medida surge en medio de la presión empresarial para eliminar estos aranceles en la revisión del T-MEC.
EU fija reglas para bajar arancel de 50% a 25% a acero y aluminio de México y Canadá
"Este procedimiento estaba pendiente, y no se podía tener acceso a estos beneficios, lo cual se ha venido insistiendo en las reuniones que se han tenido con la Secretaría de Comercio de Estados Unidos de manera recurrente", indicó la Secretaría de Economía que encabeza Marcelo Ebrard.
El Departamento de Comercio publicó en el Federal Register los lineamientos para solicitar este beneficio, derivado de la Proclamación 10984 emitida en octubre de 2025 bajo la Sección 232, que permite ajustar tarifas aplicadas a estos insumos estratégicos.
Quiere más inversión
El esquema establece que los productores elegibles podrán acceder a una reducción de aranceles de hasta la mitad del nivel vigente, con un piso de 25%, sobre importaciones de acero y aluminio utilizadas en la industria automotriz y de vehículos pesados en Estados Unidos.
Este beneficio solo aplicará a volúmenes equivalentes a la nueva capacidad productiva comprometida dentro de Estados Unidos, de acuerdo con lo que determine la autoridad.
Además, únicamente podrán acceder empresas que operen instalaciones en México o Canadá y que suministren insumos, de forma directa o indirecta, a fabricantes estadounidenses de automóviles, camiones, autobuses y autopartes.
Las condiciones
Para ser elegibles, las importaciones deberán cumplir con las reglas de origen del T-MEC y comprobar que el acero fue producido desde su etapa inicial en México o Canadá, es decir, que ahí se fundió y se le dio forma. En el caso del aluminio, deberán demostrar que también se produjo desde el inicio en la región, desde la fundición hasta su transformación en lingotes o piezas básicas.
Las empresas deberán presentar proyectos detallados que incluyan ubicación, capacidad proyectada, proveedores, costos y cronograma de ejecución. También deberán comprometerse a cumplir hitos específicos, como la compra de terrenos, inicio de construcción, adquisición de equipo y arranque de producción.
El cumplimiento de estos compromisos será evaluado de forma periódica. Las compañías deberán entregar reportes trimestrales con avances, volúmenes importados y documentación técnica que respalde el origen y características del acero o aluminio.
El control
El Departamento de Comercio revisará cada solicitud para verificar su viabilidad y, en caso de aprobación, notificará a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) sobre los volúmenes autorizados y el inicio del beneficio arancelario.
Si una empresa no cumple con los compromisos establecidos, puede perder el beneficio y deberá cubrir los aranceles completos correspondientes a las importaciones realizadas.
Asimismo, las reducciones se otorgarán por periodos definidos y estarán vinculadas al avance de los proyectos de inversión y expansión productiva en Estados Unidos.
Con esta publicación, el gobierno estadounidense establece el procedimiento formal para aplicar ajustes arancelarios al acero y aluminio provenientes de México y Canadá, en función de compromisos de producción vinculados a la industria automotriz y de vehículos pesados.