El 26 de marzo pasado, Banxico recortó la tasa de referencia y la ubicó en 6.75%. La decisión no fue unánime, ya que los subgobernadores Jonathan Heath y Galia Borja votaron por mantener la tasa en 7% .
Desde esa acción, los analistas privados han criticado este recorte debido a que la inflación se ha mantenido fuera del objetivo del 3% que tiene el banco central. En la primera quincena de abril, la inflación se ubicó en 4.53% ante las presiones en los precios de frutas y verduras .
"No solo nos basamos en datos de un momento; la política monetaria no se conduce de esa manera", dijo Victoria Rodríguez ante senadores cuando se le cuestionó sobre los motivos de ese recorte a la tasa.
La gobernadora destacó que el reciente conflicto geopolítico en Medio Oriente ha generado riesgos para la inflación, pero los determinantes apuntan a una ausencia de presiones de demanda hacia adelante.
"A pesar del choque global en los energéticos que tiene riesgos al alza para la inflación a nivel global, en nuestro país, el gobierno federal ha decidido implementar una serie de medidas para contener el impacto de los precios del petróleo", destacó.
"De tal manera que los mecanismos que ha activado han contribuido o están contribuyendo para suavizar el impacto que pudiera haber en el traspaso a los precios al consumidor".
La gobernadora defendió la credibilidad del banco central argumentando que la decisión de recortar la tasa es congruente con el mandato del banco y citó tres determinantes clave para esta decisión..
La primera es el comportamiento del tipo de cambio, ya que el peso mexicano registró una apreciación de 13%, lo que contribuye a reducir la inflación, especialmente en las mercancías. "Existen indicios de que el tipo de cambio se encuentre desalineado respecto a sus fundamentales o incluso sobreevaluado", dijo Rodríguez.