Costa debe viajar acompañado por Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE.
Las partes firmarán con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, un acuerdo comercial actualizado, y también figurarán en la agenda la cooperación en materia climática y la lucha contra la delincuencia organizada.
La visita ocurre en momentos en que tanto México como el bloque europeo están empeñados en diversificar sus asociaciones comerciales y reducir su dependencia de Estados Unidos.
La VIII cumbre UE-México tendrá lugar una década después de la última reunión de este tipo.
La UE aceleró y cerró varios acuerdos comerciales con países como India, Australia y el bloque sudamericano Mercosur desde que Trump anunció una andanada de aranceles tras su regreso al poder el año pasado.
México, por su parte, mantiene difíciles conversaciones con Washington para revisar un acuerdo de libre comercio trilateral con Estados Unidos y Canadá.
La UE y México "buscan diversificar y reducir los riesgos de sus relaciones", dijo un alto funcionario de la UE bajo condición de anonimato.
"México quiere reducir su dependencia de su vecino del norte, pero también de las cadenas de suministro asiáticas o, mejor dicho, chinas. Y en Europa perseguimos los mismos objetivos", añadió el funcionario.