Para cumplir con esta obligación, las empresas reajustan horarios, ven la posibilidad de contratar más personal, habilitan horas extras, adoptan tecnología para el registro electrónico de las jornadas, el cual será obligatorio a partir del primero de enero de 2027, todo con detalle y de manera en que no represente alzas considerables en los precios de productos y servicios que comercializan, explicó Alberto Quintana, director del Hub Norte Latam de Cegid.
“En general estamos convencidos de que es una oportunidad para que todas las empresas nos reorganicemos, nos reestructuremos y seamos más productivos, sin que esto implique necesariamente costos extraordinarios”, explicó Quintana
Refirió que, de entre los sectores productivos, el manufacturero, alimentario, avícola y ganadero enfrentan mayores retos, porque requieren cobertura continúa de personal.
Vienen topes a deducciones y nuevo parámetro para subvaluación
El registro electrónico de las horas trabajadas tendrá que ser correcto y preciso, pues su incumplimiento lleva a multas y la medida se complementa con la parte fiscal, ya que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) desde este año en su lucha contra la evasión y elusión fiscal, busca materialidad de operaciones y personal contratado en auditorías.
Mientras avanzan disposiciones en materia laboral de años anteriores y este, que aprietan el cinturón de las empresas, las industrias analizan disposiciones que se perfilan para el siguiente año, a raíz de reformas a la Ley del Impuesto Sobre la Renta y a la Ley Aduanera, como parte del Paquete Económico 2027.
En el caso del sector automotriz, por ejemplo, cada año enfrentan un diferencial más pequeño con el salario mínimo, lo que presiona el alza de los salarios en esta industria.