“Tenemos que consolidar las apuestas en que hemos estado trabajando, como la línea Alternative. Solo hay dos maneras de incrementar ventas, o vender más a quienes ya nos compras o empezamos a vender a quienes no consumen nuestros productos, y aquí la línea Alternative nos ayudará a aumentar la presencia de la marca”, comenta el directivo.
La otra es mantener el negocio principal, que es la papelería y artículos de escritura. Crayola, dice Romero, tiene un reconocimiento de marca superior al 90% en México, tanto en crayones como en plumones, algo que no pretende desaprovechar en el país y seguir creciendo con ellos.
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México es uno de los dos países donde Crayola produce sus icónicos crayones. La fabrica, que se encuentra en el Estado de México, produce crayones para el mercado local, Australia, Reino Unido, Latinoamérica y Japón. Cuando la demanda de Estados Unidos no se puede abastecer con su propia planta, es la de México la que completa el surtido, explica el directivo.
La planta en México tiene posibilidades de crecer siempre y cuando comience a robustecerse la demanda. Por ahora, Romero recuerda que se han hecho ya inversiones para eficientar la producción de crayones y otros procesos, como la línea de envasado de pinturas, pero espera que con el crecimiento de la demanda, crezca también su capacidad productiva.