Con una inversión de 10,000 millones de pesos, el puerto de Soto La Marina, en Tamaulipas, ha sido del interés de armadoras estadounidenses por su cercanía a mercados de estados como Texas, Misisipi, Florida y la Costa Este de Estados Unidos, mientras que en el puerto de Chiapas –que implica una inversión de 5,262 mdp en 2020– la industria automotriz asiática ve una oportunidad para llegar a más mercados hacia el sur.
Recomendamos: Este proyecto portuario abrirá nuevas rutas de México hacia Europa y Asia
El proyecto de Tamaulipas se pensó inicialmente para un giro energético, mientras que en Chiapas se veía solamente como un hub para la industria agrícola, por lo que a la firma le tomó por sorpresa el interés de las automotrices, de las cuales omitió dar nombres por cuestiones de confidencialidad.
“Es un interés que no teníamos contemplado, pero vemos que existe. Lo que sí vemos es que hay un déficit de infraestructura portuaria en general. Por ejemplo, Chiapas es el único puerto que pierde dinero en el país. Es un reto tratar de lograr que sea de los más dinámicos del país, y lo queremos lograr a través de nuevas rutas marítimas”, explicó.